España

Cisma en el PSC por querer relajar la inmersión lingüística en Cataluña

Cisma en el PSC por querer relajar la inmersión lingüística en Cataluña

Rebelión interna contra la apuesta de Miquel Iceta por flexibilizar el modelo de inmersión lingüística. Destacadas agrupaciones del PSC se oponen a las intenciones de la dirección y piden blindar la enseñanza monolingüe en catalán, hasta ahora defendida y promovida por el socialismo catalán.

Sectores del PSC han registrado enmiendas al plan de Iceta para otorgar más peso al castellano en las escuelas de Cataluña, que se someterá a votación en el congreso que el partido celebrará entre el 13 y el 15 de diciembre.

La dirección propondrá en el cónclave «defender el catalán y el castellano a través de un modelo plurilingüe con la flexibilización que la realidad sociolingüística presente en nuestro país exige». Pero no todos los cuadros del PSC comparten ese objetivo. Así lo evidencia, por ejemplo, la enmienda registrada por la agrupación de Castelldefels y por las juventudes del PSC. Ambas proponen modificar el redactado para aclarar que el compromiso del PSC con la inmersión sigue intacto: «Seguiremos defendiendo la inmersión lingüística, el modelo que ha garantizado el éxito y la coexistencia de las dos lenguas de nuestro país, siendo una apuesta por la libertad, la igualdad y la cohesión social».

También la agrupación del céntrico distrito barcelonés del Eixample reclama «preservar» la inmersión en los términos actuales al considerarla «un éxito histórico de la izquierda en el debate de la ley de normalización lingüística». «Las actuaciones para mejorar la convivencia y evitar la división social son políticas de igualdad y no cambios en las políticas lingüísticas que han demostrado su eficacia», añade este cuadro local de los socialistas catalanes, que también acusa a la dirección de favorecer la separación de los niños «por razón de lengua».

La agrupación de Tarragona exige la supresión de toda referencia al «modelo plurilingüe» y recuperar el apoyo explícito del partido a la «inmersión lingüística». Mientras que la de Castellar del Vallès matiza que la flexibilización del modelo nunca puede conllevar renunciar a la condición del catalán «como lengua vehicular prioritaria» en las escuelas de Cataluña.

Las agrupaciones de Girona o de Hospitalet Sud exigen, directamente, a la dirección eliminar el párrafo de la ponencia en el que se abre a «flexibilizar» la inmersión.

Este alud de reacciones contrarias a las intenciones de Iceta llega después de que el independentismo se abalanzara contra el PSC tras poner sobre la mesa la posibilidad de relajar un modelo que arrincona al castellano en las aulas. «El PSC abandona el último vestigio de catalanismo progresista. Adopta el programa de Ciudadanos renunciando al modelo educativo que levantamos juntos hace cerca de 40 años con el catalán como lengua vehicular», proclamó el ex socialista Ernest Maragall, hoy líder de ERC en el Ayuntamiento de Barcelona.

También los comunes acusaron a Iceta de ceder «ante los que querían que aprender catalán fuera un privilegio» a cambio «de un puñado de votos de un Cs moribundo».