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Chivite calla tras pedir Bildu la anexión de Navarra al País Vasco

Chivite calla tras pedir Bildu la anexión de Navarra al País Vasco

Los batasunos exigen cauces para avanzar hacia una «república vasca confederal»

Los socios de María Chivite y Pedro Sánchez comienzan a poner precio a sus «favores», y el costo es alto. Tanto, que amenaza con poner en peligro la estabilidad política de Navarra, un territorio en el que EH Bildu insiste en impulsar un proceso soberanista que culmine con su anexión a una «república vasca confederal». De estos planes dio cuenta ayer, en la jornada previa al Día de Navarra, el portavoz de la coalición independentista en el Ayuntamiento de Pamplona, Joseba Asirón: «Es el momento de abordar el debate sobre nuestro modelo de convivencia», advirtió desde el mismo Consistorio. Tan esclarecedoras fueron sus declaraciones como la falta de respuesta del Ejecutivo Foral ante el que fue el enésimo desafío de los batasunos. Un silencio que se apoderó también de La Moncloa.

El Partido Socialista, que recientemente sacó adelante los Presupuestos de la comunidad foral gracias al apoyo de EH Bildu, optó por permanecer ajeno al terremoto causado por las declaraciones de Asirón, quien reclamó cauces para que los navarros decidan su «estatus jurídico-político» y su relación tanto con el País Vasco como con el resto de España. «Navarra no puede vivir de espaldas a otros territorios vascos», espetó, obviando la relación que ya existe entre esta autonomía, la vasca y el sur de Francia mediante la eurorregión de Nueva Aquitania-Euskadi-Navarra.

EH Bildu sigue vislumbrando en el tándem PSOE-Podemos una oportunidad de oro para avanzar en su ideario independentista, algo que corroboró públicamente Arnaldo Otegui apenas horas antes de que ratificara el «sí» a los Presupuestos Generales del Estado (PGE). «Seguimos siendo conscientes de que tenemos por delante un proceso que nos tiene que permitir crecer y alcanzar la república vasca», destacó. Porque ese apoyo a las Cuentas cuesta algo más de lo que se refleja en el papel, o al menos así lo entienden los batasunos.

Y a pesar del intento de blanqueo de la heredera de Herri Batasuna impulsado desde Ferraz -«Es un grupo parlamentario más», resumía la semana pasada el secretario de Organización del PSOE, José Luis Ábalos-, lo cierto es que Bildu no ha dejado de reivindicar en este tiempo ni la búsqueda de una nueva política penitenciaria que beneficie a los presos de ETA ni tampoco su proyecto independentista.

De hecho, los soberanistas vascos se han vuelto más exigentes con el PSOE a raíz de sus acuerdos presupuestarios tanto en Navarra como en el Congreso de los Diputados. Su portavoz en la Cámara Baja, Mertxe Aizpurua, lo dejó claro este lunes: «En esta nueva etapa se deben dar pasos a políticas históricas para soluciones históricas».

«Está siendo utilizada»

Quien sí se posicionó este miércoles sobre el plan de EH Bildu fue Javier Esparza, presidente de UPN y portavoz de Navarra Suma, quien advirtió de que Chivite está siendo «utilizada» por los soberanistas «para construir su república vasca», y subrayó que las declaraciones de Asirón deberían ser suficientes para que el PSN rompiera esta alianza. «No se puede jugar con la voluntad de los ciudadanos como se ha hecho en esta tierra, llegando a pactos antinatura e indecentes que hasta ahora se habían rechazado u ocultado y que no representan el sentir mayoritario de la sociedad navarra», apuntó.

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