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Centro de menores de Hortaleza: un problema enquistado y politizado

Centro de menores de Hortaleza: un problema enquistado y politizado

Los educadores de la residencia piden que la situación no se utilice con fines e intereses partidistas

La vida en el Centro de Primera Acogida de Hortaleza continúa a trompicones tras el episodio de la granada, lejos de la normalidad de hace años y enquistada en sus problemas crónicos. A la masificación, saturación, inseguridad y escasez de medios se suma ahora una sobreexposición mediática que ha convertido a los menores inmigrantes, los llamados menas, en un arma arrojadiza para todos los partidos. Al tiempo que los políticos se afanan en adelantarse a la Policía y descubrir al responsable del ataque y sus pretensiones, el personal del centro trata de recuperar su ritmo de trabajo a pesar de que la situación es «insostenible».

Los mensajes del jueves embarraron el debate sobre los menores a un nivel inédito hasta la fecha. La bronca fue el tono imperante en el pleno de la Asamblea, con reproches cruzados entre Isabel Díaz Ayuso y Rocío Monasterio, y Santiago Abascal llegó a deslizar que «las cloacas del PSOE, salpicadas por el GAL», estaban detrás de la colocación del artefacto. Todo, horas después de que el ministro de Interior en funciones, Fernando Grande-Marlaska, aludiese a ciertos «discursos de odio» y que la portavoz de Podemos en Madrid, Isabel Serra, señalase directamente a Vox, PP y Cs como culpables, a pesar de que la Policía aún no ha dado con el autor del ataque.

Esta utilización del problema no es ajena al personal del centro, que reclama que la situación no se utilice para el «interés» de diferentes grupos políticos ni para alimentar la «demagogia». Su mensaje tras el incidente de la granada no dista en una sola palabra del que han lanzado en los últimos años, tras la saturación de la residencia por la llegada masiva de inmigrantes, aunque no es específico de menas.

Los educadores, que en los últimos meses denunciaron el hacinamiento, las agresiones –un vigilante recibió una paliza en marzo– e incluso casos acoso, insisten en que la labor que desarrollan es complicada en las condiciones actuales, con cerca de un centenar de chavales en un lugar diseñado para menos de la mitad. Aunque desde la Comunidad de Madrid se han tomado algunas medidas de urgencia, como elevar la capacidad de 35 a 52 camas, los trabajadores sostienen que estas son «insuficientes».

Manifestación

El ruido mediático en torno al centro de Hortaleza, no obstante, no es exclusivo de los políticos. Grupos radicales de derecha e izquierda han encontrado en los menores una excusa para movilizarse y colar sus discursos. No hace ni un mes desde que la Policía evitó un enfrentamiento entre dos de estos grupúsculos. Como informó ABC, la plataforma Hortaleza Actúa, organizada por los neonazis de Hogar Social, se concentró a las puertas de la residencia con el lema «Fuera delincuentes de nuestros barrios»; a solo a cien metros fueron interceptados hasta un centenar de miembros de ultraizquierda que iban a «reventar» la concentración al grito de «Fuera fascistas de nuestros barrios».

Aún con la investigación policial abierta sobre quién está detrás del lanzamiento de la granada, vecinos del barrio de Hortaleza han convocado otra manifestación para este domingo, en respulsa a «los discursos de odio, el racismo y el fascismo». Dada la espiral de violencia, se prevé que la vigilancia sea notable en la zona.