España

Castells deja fuera de la cita 'El ministro escucha' a los universitarios no separatistas

Castells deja fuera de la cita 'El ministro escucha' a los universitarios no separatistas

El ministro de Universidades, Manuel Castells, visitó ayer la Universidad de Barcelona en la segunda de sus paradas -después de la Universidad del País Vasco- de El ministro escucha, un roadshow por los campus españoles del que quiere que salga una nueva Ley de Universidades. A lo largo de todo el día, se entrevistó con 56 personas (si se incluye al rector), pero no se reunió con representantes de los colectivos constitucionalistas S'Ha Acabat! y Universitaris per la Convivència, que defienden los intereses de estudiantes y profesores no independentistas.

Los miembros de estos grupos reprochan al ministro que no les haya recibido y lo atribuyen a «su perfil alineado con las tesis separatistas». «Hay universidades donde se vulneran los derechos fundamentales de sus alumnos y el ministro no ha querido ponerse en contacto con estas personas. No ha tenido el más mínimo detalle. Quizá no era tanto estar de acuerdo con nosotros, sino hacer un gesto, tratar de acercar posturas», se quejó Alex Serra, de S'Ha Acabat!

Según detalló una portavoz del Ministerio de Universidades, Castells se entrevistó con 19 miembros del personal docente y universitario (cinco decanos, dos vicedecanos, un coordinador de máster, dos directores de departamento, cuatro representantes de los sindicatos, un catedrático, un profesor agregado, un profesor titular, un profesor lector y un profesor lector); con 11 estudiantes; con 16 miembros del personal de administración y servicios (nueve funcionarios y siete laborales), y con nueve investigadores.

¿Por qué no hubo sitio para representantes de estos dos colectivos? La portavoz explica que fue la Universidad de Barcelona la que organizó «la composición» de los grupos. «Desde el Ministerio nos ponemos en contacto con las universidades, que autoorganizan la comisión de sus sesiones. Nosotras proponemos las sesiones que creemos idóneas para que todos los colectivos que habitan la universidad puedan hablar. En la composición de los grupos no nos metemos, porque consideramos que es la propia universidad, y sus colectivos, los que deben definirlo», dijo.

En la Universidad de Barcelona respondieron que la agenda se diseñó «a medias» entre el campus y el Ministerio, pues el equipo de Castells «expresó su interés por tener representadas», por ejemplo, «todas las categorías de PDI permanente y no permanente», «el colectivo de asociados» y «representación sindical», así como «por tratar sobre cuestiones académicas, sobre bibliotecas y recursos humanos y financieros».

"No consta ninguna petición"

La portavoz de la UB añadió que, si no invitaron a Universitaris per la Convivència y a S'Ha Acabat! fue porque «no consta ninguna petición de reunión de estos dos colectivos» y porque «S'Ha Acabat!, al no tener representación entre los estudiantes en el Consejo del Alumnado, no hubiera cumplido el criterio empleado para hacer la selección».

En estos colectivos consideraron que, si Castells verdaderamente hubiera tenido interés, les habrían hecho un hueco. «Pero ha quedado claro que no quiere revertir la situación y le interesa más fomentar el nacionalismo en el campus», denunció Serra. «Estamos muy preocupados por la neutralidad de la universidad en Cataluña. Nosotros no sabíamos que el ministro iba a venir y tenemos mucho interés en hablar con él, sobre todo teniendo en cuenta que su predecesor, Pedro Duque, nos dio su apoyo», añadió Maribel Fernández Alonso, portavoz de Universitaris per la Convivència.

Ambas asociaciones han cobrado en los últimos años mucha relevancia en la opinión pública. Los miembros de S'Ha Acabat!, que recibieron el miércoles el premio de la Fundación Hay Derecho, han sufrido desde su constitución en 2018 una docena de agresiones, señalamientos y otras muestras de acoso por defender el constitucionalismo en los campus catalanes. Universitaris per la Convivència, entre otras cosas, recabó más de 1.200 firmas de profesores contra el posicionamiento político de los claustros universitarios en contra de la sentencia del procés.