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Carles Puigdemont sopesa instalarse en Perpiñán

Carles Puigdemont sopesa instalarse en Perpiñán

El jueves 19 de diciembre es una fecha decisiva para el independentismo. Ese día el Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE), con sede en Luxemburgo, debe dictar sentencia sobre la inmunidad de Oriol Junqueras como eurodiputado, respondiendo a la cuestión prejudicial que durante el juicio del 1-O les remitió el Tribunal Supremo.

Si la justicia europea avala al líder de ERC se desatará un movimiento sísmico de inciertas consecuencias que puede favorecer de rebote a Carles Puigdemont. "Es un escenario diabólico para España", afirma un independentista, que se agravaría con la entrada del ex presidente de la Generalitat de Cataluña en España.

Por ahora, según varias fuentes independentistas, Puigdemont y su círculo de confianza estudian como paso previo instalarse en la localidad francesa de Perpiñán, la capital de la "Cataluña norte" para los nacionalistas catalanes. Un gesto de una gran carga simbólica y con el que ya se cuenta en círculos separatistas.

El equipo jurídico del fugado a Waterloo, con el abogado Gonzalo Boye a la cabeza, considera probable esa inmunidad y ya planifica la estrategia a seguir para que el líder de Junts per Catalunya (JxCat), como ha señalado Boye en un artículo en El Nacional.cat, inicie el 2020 "con una realidad jurídica favorable que permita devolver el conflicto entre Cataluña y el Estado al ámbito del que nunca debió salir, el político".

Así, Puigdemont y su entorno ultiman una nueva fase política que dinamite el posible pacto de investidura de Pedro Sánchez, Unidas Podemos y ERC, además de provocar un adelanto electoral en Cataluña para que el ex presidente de la Generalitat regrese como candidato con el aplauso del separatismo irredento, hoy mayoritario.

Puigdemont puede ser candidato a la presidencia de la Generalitat manteniendo su acta de eurodiputado, con lo que conservaría la inmunidad, y una vez elegido diputado catalán decidir a qué acta renuncia.

Devolver las "155 monedas"

En la reunión de este lunes en la localidad belga, Puigdemont trasladó a los dirigentes de JxCat y el PDECAT allí presentes su firme voluntad de encabezar la candidatura nacionalista, al ser más que probable la inhabilitación de Quim Torra por desobediencia.

Su candidatura sería la manera de vengarse de las "155 monedas de plata", cuando ERC le presionó en octubre de 2017 para que no convocara elecciones y llevara la declaración unilateral de independencia al Parlamento catalán.

Entre los movimientos que estudian Puigdemont y su círculo de confianza está el de abandonar la mansión de Waterloo, donde el líder separatista se siente cada vez más desconectado del día a día de la batalla política en Cataluña y corre el riesgo de que se forme una alternativa en su contra en el dividido espacio postconvergente.

Perpiñán, donde el Consejo para la República -esa suerte de Gobierno independentista en la sombra- abrió una delegación el pasado mes de noviembre, es hoy una de las plazas con más opciones. De hecho, Puigdemont ya amagó con desplazarse en julio de 2018 al municipio francés, cuando estaba invitado a participar en un coloquio con el director de TV3, Vicent Sanchis, y el activista independentista Jordi Borràs, sobre el enfoque mediático del proceso del 1-O. El temor a ser apresado por la policía francesa hizo, entonces, que no se moviera de Bélgica.

Sin embargo, esos días dejó dicha una frase que ahora recobra importancia: "Podrá tardar 20 años en pisar suelo español, pero estoy seguro de que no voy a tardar 20 años en pisar suelo catalán".

Con la inmunidad del TJUE, Puigdemont puede volver a pisar suelo español. "Todo dependerá de lo valiente que sea", asegura un dirigente independentista, que recuerda que en un primer momento el dirigente de JxCat puede ser detenido por las Fuerzas de Seguridad del Estado, siguiendo la orden del Tribunal Supremo, pero horas después deberá ser puesto en libertad para cumplir con la sentencia del TJUE sobre su inmunidad.