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Cáritas Guadalajara inaugurará un nuevo centro para los sin hogar en junio

Cáritas Guadalajara inaugurará un nuevo centro para los sin hogar en junio

Se ubicará en el edificio azul de la Casa Nazaret y sustituirá al conocido como Albergue Betania

Cáritas tiene previsto el próximo Corpus (11 de junio) inaugurar un nuevo centro para las personas sin hogar con capacidad para 35 personas. Se ubicará en las dos últimas plantas del edificio azul de la Casa Nazaret de Guadalajara, cuyas obras se encuentran a la mitad. La Junta de Castilla-La Mancha y la Diputación han aportado 150.000 euros cada una, y está previsto que el Ayuntamiento aporte la misma cantidad de dinero.

Este nuevo centro sustituirá al Albergue Betania, que está situado en la avenida Venezuela y se «ha quedado obsoleto», según Braulio Carlés, vicario de Pastoral de la diócesis. Carlés explica que, después de estudiar muchas fórmulas, han entendido que la mejor era la de cambiar las dependencias porque «hacer uno nuevo hubiera supuesto tirar todo lo actual y no era viable pues se dispararía de precio».

En la actualidad, el Albergue Betania «está lleno», tanto el Centro de Urgencias como el Centro de Media Estancia. Carlés dice que han crecido las demandas del día a día y de alimentos en iglesias y en el comedor de la entidad: «Cada día se atienden más necesidades y a más familias solicitando una ayuda básica como son los alimentos».

El también presidente del Tercer Sector tiene claro que España vive una nueva recesión económica, que espera que no sea «ni muy larga ni muy fuerte», y en Guadalajara ha percibido que hay más gente que busca respuesta a necesidades básicas.

En este sentido, Carlés explica que hay distintos perfiles. Por un lado, están los que han perdido el trabajo y necesitan apoyo puntual. Por otro, aquellos que se encuentran en una situación casi crónica de necesidad y que precisan de los recursos de entidades como Cáritas en su día a día.

Por último, el sacerdote recuerda que las Navidades son momentos complejos y «agridulces» para muchos colectivos, entre ellos las personas que tienen necesidades económicas y afectivas, a quienes desde las organizaciones de la Iglesia tratan de ayudar para que el tiempo navideño sea «lo más humano y familiar posible».