España

Borja Sémper: «Que haya discrepancias o choques dentro de un partido es algo sano»

Borja Sémper: «Que haya discrepancias o choques dentro de un partido es algo sano»

El hasta ahora presidente del PP de Guipúzcoa asegura que no abandona la política por sentirse «incómodo» en el partido

«He dado alguna rueda de prensa más fácil que esta», reconocía ante los medios Borja Sémper horas después de anunciar que abandonaba todos sus cargos públicos y orgánicos dentro del PP vasco. El hasta ahora presidente de los populares de Guipúzcoa ha puesto punto y final a una carrera de 25 años en la política apelando a la necesidad de abrir una nueva «etapa personal» en el ámbito privado. Una decisión que, asegura, nada tiene que ver con la actual política «de trinchera» ni con sus desavenencias con Génova, que, por el contrario, considera enriquecedoras. En este sentido, ha opinado que incluso en el seno de un partido «que haya matices, discrepancias o choques debería ser saludado como algo sano».

En una rueda de prensa celebrada en la sede del partido en San Sebastián, el también parlamentario del PP vasco ha incidido en el hecho de que su marcha no es consecuencia de su descontento con el contexto político actual ni con el rumbo tomado por la dirección del PP a nivel nacional. «He vivido circunstancias mucho más complejas que hubieran hecho más explicable el abandono de la política», ha apuntado. Ha reconocido, sin embargo, que el «clima político de España» no es el más adecuado para que se desarrolle la política: «El adversario es un adversario, no un enemigo», ha defendido.

El popular ha dejado constancia de su rechazo a «la política de trinchera», un «camino por el que empieza a transitar la política española de manera preocupante». «Convendría prestigiar la política, recuperar su dignidad y que vuelva el respeto», ha puntualizado, aunque ha matizado que existen «mimbres para poder corregir esta deriva».

No ha ahondado Sémper en sus pasados encontronazos con dirigentes de la formación popular, incluida Cayetana Álvarez de Toledo, que desató la indignación de Sémper tras acusar a los vascos de actuar con «tibieza» frente al nacionalismo. «Que haya matices, discrepancias o choques debería ser saludado como algo sano», ha asegurado. En este sentido, ha alegado que no se siente «incómodo» dentro del partido, sino «agradecido» por haber sido cargo electo en una formación en la que ha podido expresarse «con libertad».

«Afecto» de Casado

De hecho, ha afirmado que su conversación con Pablo Casado, presidente del PP, ha estado «plagada de afecto recíproco». También ha tenido palabras de agradecimiento para el líder de los populares vascos, Alfonso Alonso, con quien mantiene una «relación personal más fuerte que la política».

Sobre qué pasará a partir de ahora, Sémper ha señalado que este es «un fin de ciclo» que le abre la puerta a una nueva etapa necesaria tanto para él como para su familia. Si queda alguna espina, sería la de no haber podido ser alcalde de San Sebastián: «Me hubiera encantado», ha reconocido.

Sémper se incorporará en febrero en la empresa EYde auditoría y consultoría como director de Relaciones Institucionales, según ha hecho público la firma.