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As Pontes sale a la calle para evitar transformarse en desierto industrial

As Pontes sale a la calle para evitar transformarse en desierto industrial

Los trabajadores de las auxiliares, en huelga ante el parón de la central térmica

Las movilizaciones para reclamar que la central térmica de As Pontes retome la actividad se intensifican. Hoy tuvieron una doble vertiente. Los trabajadores de las empresas auxiliares comenzaron una huelga de 24 horas para pedir medidas que permitan despejar el futuro de la planta. Por la tarde, unas 5.000 personas —según la organización— se manifestaron por las calles de la localidad coruñesa, que no quiere convertirse en un desierto industrial.

El alcalde de As Pontes y presidente de la Diputación coruñesa, Valentín González Formoso fue el encargado de leer el manifiesto. El regidor socialista recordó que Endesa está acometiendo una inversión de 220 millones de euros para adaptarse a la legislación anticontaminación de la Unión Europea que en principio iba a permitirle continuar funcionando. González Formoso recordó, además, que la eléctrica ya había desembolsado 600 millones de euros tras el cierre de la mina para adaptar la central a la quema de carbón de importación. «No es justo, por lo tanto, perder estas inversiones y condenar a este ayuntamiento y a estas comarcas al desierto industrial e poblacional», censuró el alcalde. La manifestación pidió a las administraciones públicas y a la eléctrica que articulen «los mecanismos necesarios que garanticen la continuidad de la explotación da central térmica en un periodo temporal que permita una transición energética justa».

El pasado mes de abril, la central decidía suspender la quema de carbón dado que no lograba vender su producción. Los costes se habían disparado ante la escalada del precio del CO2 en los mercados que, como recordó Formoso, se ha triplicado «anulando así la competitividad de las centrales térmicas nacionales y dejándolas fuera del pool eléctrico peninsular». Un eventual cierre supondría, además, un fuerte varapalo para las arcas públicas del Ayuntamiento. «Endesa aporta en concepto de impuestos por esta central térmica más de tres millones y medio de euros que suponen casi el 30 % del presupuesto municipal», resaltó el alcalde.

La térmica de Endesa cuenta con 160 personas en plantilla y otras 600 realizan trabajos vinculados a la central, como el mantenimiento, a través de empresas auxiliares. Sus empleados iniciaron esta mañana una huelga de 24 horas secundada por el 100% de las plantillas, según los sindicatos convocantes, UGT, CCOO y CIG. Según informa Ep, los operarios se concentraron a primera hora de la mañana, desde las 5.30 horas, en la rotonda de A Vilabella, en las proximidades del complejo energético. A media mañana, el colectivo ya inició una marcha que los llevó a recorrer varias calles del casco urbano de As Pontes, momento en que muchos ciudadanos aprovecharon para unirse y reclamar que se mantenga en activo la central.

Los trabajadores de las auxiliares también se reunieron con el líder del PSdeG. Gonzalo Caballero aseguró que la comarca de Ferrolterra cuenta con el «apoyo» del Partido Socialista para «buscar una transición ecológica justa» que se adapte a las normativas europeas. Caballero apostó por «acompañar esta transición con alternativas que den apoyo al sector industrial y también al empleo». En las próximas semanas se constituirá una mesa de trabajo con el Gobierno para abordar el tema.