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Aprobado Madrid Nuevo Norte: una esperanza en la crisis del coronavirus

Aprobado Madrid Nuevo Norte: una esperanza en la crisis del coronavirus

La conocida como Operación Chamartín generará 250.000 empleos en 25 años

El futuro del norte de Madrid se ha discutido tanto durante 27 años que, ayer, cuando la ardua tramitación administrativa llegó a su último peldaño, no hizo falta ni que hubiese debate político en el pleno de Cibeles. La que será la intervención de regeneración urbana más ambiciosa de Europa, la conocida como Operación Chamartín, fue respaldada por la mayoría del pleno con los votos a favor de PP, Cs, Más Madrid, Vox y la abstención del PSOE.

Madrid Nuevo Norte, impulsada por el promotor privado Distrito Castellana Norte (DCN), ha sorteado tantos obstáculos como veces ha cambiado de nombre para llegar a alumbrar. Pero ni la pandemia del coronavirus impidió ayer que, al fin, se llevase a buen término con el consenso de una amplia mayoría del arco político. Gracias a esta decisión, durante los próximos 25 años, la operación generará hasta 250.000 empleos y 3.793 millones de euros en ingresos por la vía fiscal para las administraciones públicas.

Sin embargo, hasta llegar a este punto han ocurrido mil vicisitudes. Sólo en el último mandato se manejaron tres proyectos distintos: DCN, Puerta Norte y Madrid Nuevo Norte. Cuando Manuela Carmena llegó a Cibeles enterró el plan que dejó Ana Botella en 2015. Apostó por reducir de forma drástica la edificabilidad y la inversión y con ello se rompieron todos los puentes de la negociación. El relevo de Ana Pastor por Íñigo de la Serna al frente de Fomento reimpulsó las conversaciones encalladas durante meses.

El equipo más cercano a Carmena planteó entonces un modelo intermedio, un proyecto que la facción más radical de Ahora Madrid nunca aceptó y amenazó con rechazarlo si llegaba al pleno. Aquel planteamiento de consenso entre Fomento, Comunidad, DCN y Ayuntamiento no llegó a tiempo para que fuera votado antes de las elecciones por la demora del Ejecutivo regional en la tramitación del informe de impacto medioambiental. El actual alcalde, José Luis Martínez-Almeida, tomó el relevo en Cibeles con el compromiso de mantener intacto el proyecto. Y así ha sido.

Con este último «ok» en Cibeles, la prolongación de la Castellana, que permitirá cerrar la brecha que separan las vías del tren, podrá empezar a ser una realidad a partir del año que viene. Una vez concluida la tramitación administrativa, en lo que resta de año se constituirán las juntas de compensación, que serán las que acuerden la reparcelación. A partir de ahí, comenzarán los primeros trabajos, que consistirán en la canalización de aguas y el diseño del trazado de las tres estaciones y los dos intercambiadores.