España

Ana Iríbar, 25 años sin Gregorio

Ana Iríbar, 25 años sin Gregorio

«Sin él y con él», especifica Ana Iríbar con determinación. La misma que ha tenido para renunciar a ser la viuda de España, del PP, o de nada y atreverse a vivir una vida plena en medio de la ausencia de quien fue un político único sin sucesor, pero ante todo su marido. Veinticinco años después no habla de él sin una sonrisa. La sonrisa de Gregorio.

Ana Iríbar juntó en una caja todas las cartas que le enviaron cuando el asesinato de Gregorio y no las ha leído hasta ahora, preparando la exposición. Trescientas una tras de otra, sentada por las noches en su casa. Está la de Jaime Mayor Oreja, la de Calvo Sotelo, la de Fernando Múgica, al que también mataron al poco. Pésames hondos que pellizcan las entrañas aunque hayan pasado 25 años. El de la viuda de un guardia civil, los de estudiantes anónimos, el de la modista que le cosió el vestido de la boda con Goyo... «era un novio maravilloso; no podía haber mejor novio: cariñoso, detallista..». Ana se ríe. «Yo caí rendida en el primer minuto, me acuerdo hasta