España

Ábalos avisa de que a él no le "echa nadie" y Pedro Sánchez le apoya porque "evitó una crisis diplomática"

Ábalos avisa de que a él no le

"Yo vine para quedarme y no me echa nadie", ha asegurado este sábado el secretario de Organización del PSOE y ministro de Transportes, José Luis Ábalos, en relación a las críticas vertidas por su encuentro con la vicepresidenta de Venezuela, Delcy Rodríguez, en Barajas en la noche del domingo al lunes pasado.

Ábalos ha asegurado que la controversia "molesta" pero "no le impacta" porque, según ha asegurado, viene "de muy lejos", no como otros que están "de paso".

"Yo estoy en esto desde el año 76, no estoy en una aventura", ha asegurado el ministro de Transportes, que considera que si no fuese secretario de Organización del PSOE, su encuentro "no tendría tanto interés".

"Más allá de mis habilidades o torpezas, de mis méritos o deméritos lo que tratan de atacar son unas siglas de 140 años de honradez", ha expresado. El ministro ha recibido, apenas unos minutos después de expresarse en estos términos, el apoyo del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, quien ha insistido también en la idea de que la polémica en torno al encuentro entre Ábalos y la número dos de Maduro es un producto exclusivamente aventado por la derecha.

Sánchez se ha abonado a la última versión de la insólita cita según la cual, el ministro de Transportes acudió al aeropuerto de madrugada para evitar que Delcy Rodríguez ingresara en territorio español, habida cuenta de que sobre la vicepresidenta de Maduro pesa la prohibición de entrada en la zona Schengen.

"El ministro", ha afirmado Sánchez, "acudió para evitar un conflicto diplomático".

Poco antes Ábalos, ante un auditorio cómodo -el Comité Nacional del PSdeG- ha reconocido que las últimas horas han sido "un poco raritas" aunque ha insistido en que, en realidad, las críticas no le afectan porque él ya viene "de muchas historias, muchas victorias y muchas derrotas elegantes".

El ministro y número tres del PSOE no ha hecho, sin embargo, referencia alguna al rosario de versiones y explicaciones diferentes que él y su entorno han proporcionado desde que se desveló el encuentro que mantuvo en la madrugada del lunes con Rodríguez en el aeropuerto de Barajas y que, en buena medida, han alimentado los recelos en torno a la cita.

Las sospechas, además, se han incrementado al coincidir el insólito encuentro con la decisión del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, de no recibir al presidente encargado de Venezuela, Juan Guaidó. Será la ministra de Asuntos Exteriores, Arancha González Laya, quien se reúna con el líder venezolano aunque no lo hará en la sede oficial del Ministerio sino en la Casa de América.

Ábalos y Sánchez coinciden ahora en que la reunión con la vicepresidenta venezolana únicamente tuvo como objeto disuadirla de que descendiera de su avión y entrara en territorio español. El ministro incluso, afirma, en una entrevista concedida a La Razón, que se desplazó al aeropuerto de madrugada para saludar al ministro de Turismo de Venezuela con quien mantiene amistad. De camino hacia allí recibió una llamada telefónica del titular de Interior, Fernando Grande Marlaska, pidiéndole que procurara que Rodríguez no bajara del avión.

Marlaska hizo esta gestión, según Ábalos, después de que la ministra de Exteriores le advirtiera de que en la aeronave, además del titular de Turismo venezolano viajaba la número dos de Nicolás Maduro.

Esta es la última explicación que se ha dado del encuentro. Sin embargo, desde que se conoció la cita nocturna las versiones han sido variadas. Desde negar inicialmente la información desvelada por la publicación digital Vozpopuli, hasta admitirla pero precisando que se trató de un encuentro fortuito a añadir luego que sólo saludó a Rodríguez a petición del ministro de Turismo y, finalmente, asegurar que su intención fue expresamente la de evitar un problema diplomático con los socios de la UE.