Economía

Una pelota de inteligencia artificial para cuidar del humano, la casa o el perro

Una pelota de inteligencia artificial para cuidar del humano, la casa o el perro

En la feria de consumo electrónico celebrada este mes en Las Vegas se han visto dos caras de la inteligencia artificial: la futurista, teórica y conceptual, frente a la entrañable, práctica y tangible. En lo que respecta a Samsung, la marca surcoreana había levantado gran expectación con sus avatares NEON, un ambicioso proyecto del que nadie logró sacar nada en claro, pero acabó por dar impulso a otro producto de la marca, Ballie, con recorrido sobre el escenario durante su presentación y todo apunta a que próximamente también por los hogares de todo el mundo.

El producto en cuestión deja atrás al asistente de voz (Siri de Apple, Alexa de Amazon, Assistant de Google, Cortana de Microsoft o el propio Bixby de Samsung), para acompañar en un sentido más amplio, movimiento incluido. El nombre al que responde el artilugio en cuestión, Ballie, remite a ball , que significa pelota, pero quizás también a buddy (colega) o a Wall-E (protagonista y título de una de las películas más reseñables de Pixar, sobre un destartalado robot futurista ávido de cariño).

No obstante, si Ballie recuerda a un personaje, es a BB-8, el carismático droide de las últimas cintas de la saga Star Wars. ¿Se queda también en el ámbito de la ciencia ficción? Fuentes de la compañía reconocen a EL MUNDO que aún no hay garantías de comercialización, aunque la presencia material de la bola por la feria da a entender que tiene muchas opciones. No hay fecha para Ballie, ni mucho menos precio; ni siquiera la certeza de que seguirá adelante. ¿Llegará a casa?

Samsung encuadró este lanzamiento de lo que parece una pelota de tenis en la era de la experiencia. "Lo que hace que nuestro enfoque sea único es nuestra clara filosofía basada en el ser humano. Construimos y creamos para mejorar la vida de las personas", explicó al respecto H.S. Kim, presidente y CEO de Samsung Consumer Electronics.

El pequeño robot rodante convierte en casera la inteligencia artificial (IA), que no debería estar desligada del día a día de las personas. Además de servir de interfaz móvil, Ballie puede "ofrecer una gran capacidad de customización", en palabras de Sebastian Seung, vicepresidente ejecutivo y jefe de Investigación Científica en Samsung Electronics: "Creemos que la IA es el futuro de la atención personalizada".

Ballie se presenta especialmente focalizado en la ayuda para el fitness: hace las veces de cámara de fotos y vídeo, con almacenamiento de imágenes, y permite proyectar en una pantalla, por ejemplo, la parte posterior de su dueño, para que éste sea capaz de observar la postura.

Segunda mascota

Cual mascota, el robot también sigue por la casa a los miembros de la familia, pero en ausencia de estos se pondría al servicio de los perros o gatos del hogar. Ballie detecta el movimiento del animal, por lo que a sus funciones como compañero de juego suma otras como la de grabar en vídeo a la mascota y enviar esas imágenes, divertidas o preocupantes, al móvil del humano ausente. Este "amigo de los niños y las mascotas", según lo describen en Samsung, también puede ponerse serio y hacer llamadas de emergencia en caso de considerarlas necesarias.

Con esta creación, Samsung explota las posibilidades en domótica de la inteligencia artificial, todavía incalculables. Esta pelota ayuda en la conexión y el control de los dispositivos del hogar, desde las persianas hasta algunos de sus antepasados, como los ya habituales robots de limpieza: Ballie detecta si el perro ha ensuciado el suelo y activa los electrodomésticos para solucionarlo.

Previsiblemente, cualquier objeto del hogar se podrá conectar en el futuro al móvil, que se ha demostrado el dispositivo dominante entre tanto avance tecnológico. Es decir, los asistentes pueden hacerse un hueco a largo plazo... o no; al menos, Ballie incorpora características de movimiento que sí parecen añadir funciones novedosas.

En 2016, LG dio a conocer su particular Rolling Bot, otra robótica bola que no parece haber llegado a ningún sitio. Sony comenzó a comercializar un robot en forma de perro, Aibo, allá por 1999, pero en 2014 paralizó esa vía de negocio; en 2018, la marca japonesa relanzó el producto, gracias a la irrupción de la inteligencia artificial. Ya sea bajo la forma de una pelota o de un perro, la inteligencia artificial parece dispuesta a ocupar todos los rincones de la casa.