Economía

Twitter se suma a la puja por TikTok

Twitter se suma a la puja por TikTok

Microsoft ya ha hecho público su interés en la aplicación, de origen chino

Twitter ha entrado en negociaciones para la adquisición de TikTok, la red social de moda en EE.UU. y a la que el Gobierno de Donald Trump considera una amenaza para la seguridad nacional del país.

La aplicación es propiedad de ByteDance, una tecnológica china con sede en Pekín, y, como el resto de redes sociales, recopila datos personales de los usuarios. Dentro de la escalada de tensiones con China, que incluye sanciones recíprocas y ataques a las tecnológicas del gigante asiático, Trump anunció el mes pasado que vetaría a TikTok en EE.UU. Después, admitió que vendería sus operaciones en el país a una compañía estadounidense.

Desde el principio, la favorita para quedarse con TikTok es Microsoft, un gigante tecnológico al que la operación le haría competitivo en el sector de las redes sociales -rivalizaría con Facebook o YouTube- y le conectaría con el público más joven, que ha sido cautivado por TikTok. Microsoft hizo público su interés por la red social china a comienzos de mes y su consejero delegado, Saya Nadella, ha hablado de la operación con Trump, que al principio no la vio con buenos ojos y después pasó a admitirla como una posibilidad. La intención de Microsoft es adquirir las operaciones de TikTok también en Canadá, Australia y Nueva Zelanda.

El interés de Twitter por TikTok, revelado por «The Wall Street Journal», es solo preliminar, y está lejos de momento de que se concrete en una adquisición. Microsoft es una empresa de mucho mayor tamaño y tiene más músculo financiero para cerrar una operación de este tipo, que implica hacerse con los cerca de cien millones de usuarios que tiene TikTok en EE.UU. Twitter viene de registrar pérdidas de 1.230 millones de dólares en el último trimestre. Su ventaja, sin embargo, es que, al contrario que Microsoft, no opera en China -su plataforma está allí censurada-, lo que le puede dar una ventaja con la visión combativa de la Administración Trump con el régimen comunista.

La compañía es la plataforma favorita de Trump para difundir sus mensajes -fue instrumental en su victoria electoral de 2016-, pero en los últimos meses el presidente ha sido crítico con la red social por etiquetar algunos de sus mensajes como contenido engañoso.

Otro de los problemas con la operación es la exigencia de Trump de que haya un «peaje» para las arcas públicas de EE.UU. Lo anunció la semana pasada, cuando dijo que una cantidad «substancial» de la adquisición corresponderá al Tesoro de EE.UU. El otro obstáculo son las órdenes ejecutivas que el presidente firmó hace unos días contra TikTok y otra plataforma tecnológica china, WeChat. En ellas, establece la prohibición de que haya transacciones por parte de individuos o propiedad bajo jurisdicción de EE.UU. con ninguna de las dos compañías. La orden, que entrará en vigor en septiembre, tiene una redacción muy vaga y no deja claro cómo afectará a las operaciones de ambas compañías ni a sus intereses en EE.UU. WeChat, por ejemplo, tiene inversiones en compañías locales.

Por otro lado, Twitter tendrá que negociar contrarreloj tanto con TikTok como con el Gobierno de EE.UU.: Trump ha establecido que el plazo para que la red social china venda sus operaciones o cierre es el 15 de septiembre.

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