Economía

Six garantiza mayoría española en la dirección de BME

Six garantiza mayoría española en la dirección de BME

Más del 50% de los consejeros serán de nuestro país y habrá dos representantes nacionales en el órgano de la matriz

Six, el operador de la Bolsa suiza, no desmantelaría la organización de BME en caso de fructificar su opa. De hecho, su CEO, Jos Dijsselhof, ha confirmado que más de la mitad del consejo del operador español estará integrado por miembros de nuestro país; y otros dos españoles estarán en el organigrama en la matriz.

El responsable de la entidad helvética, durante un viaje con prensa organizado a su sede central en Zúrich, ha explicado que sería una operación en la que todos saldrían ganando. Un win-win que se dice, aunque entre sus planes podría llegar a estar un recorte en la remuneración del accionista. El CEO ha desvelado que no plantean aumentar el dividendo, sino mantenerlo e incluso reducirlo para poder destinar más recursos a inversión en tecnología. El payout (beneficios dedicados a dividendos) de Six cuenta con un mínimo histórico del 60%, por debajo del que suele tener BME.

Eficiencia, eficiencia y eficiencia. Una máxima repetida hasta la saciedad por Dijsselhof a la hora de comunicar su hoja de ruta para con BME. Una opa, por cierto, que la compañía espera tener cerrada en este primer semestre, siempre y cuando la francesa Euronext no se entrometa.

Euronext, segundo operador por capitalización, ha entrado en la pugna por la entidad española e, incluso, ya se ha reunido con la vicepresidenta económica Nadia Calviño. También han tenido esas reuniones con el Gobierno en Six para explicar su proyecto y recibir el feedback necesario para que la operación salga adelante. De momento, a esos 34 euros por acción, la suiza es la única oferta planteada.

Pese a la confianza que Six tiene en que todo saldrá según lo planeado, en el ambiente pulula también la posibilidad de que el Ejecutivo imponga una llamada «acción de oro» o acción con capacidad para decidir por encima de los accionistas. Una suerte de seguro para las autoridades públicas en casos, por ejemplo, de abordarse infraestructuras críticas o aspectos que tocan el ámbito público. En este sentido, el CEO ha recalcado que «este no es un tema de debate en la Unión Europea», en referencia a que las instituciones comunitarias ya tienen superada esa fórmula. Para añadir, más adelante, que fijar esa acción de oro «no sería la forma correcta» de proceder.

Los encuentros con el Gobierno continúan, así como con la CNMV. Y su intención se resume en una frase concreta de Dijsselhof: «Somos suizos, hacemos lo que decimos y decimos lo que hacemos. No nos comprometeríamos con algo que no podemos cumplir». Un mensaje de que su opa siempre ha sido y será transparente, tanto hacia el Gobierno como los accionistas.

Asimismo, el responsable ejecutivo ha destacado que no planean reducir plantilla en España en caso de integrar a BME. Ambos se beneficiarían de las sinergias conjuntas a nivel tecnológico y recursos humanos, con la idea de una Bolsa digital en el horizonte.