Economía

¿Se te acaban las vacaciones? Enfréntate con positividad a la vuelta al trabajo

¿Se te acaban las vacaciones? Enfréntate con positividad a la vuelta al trabajo

Para afrontar esta situación, según la psicóloga «es necesario asumir la responsabilidad sobre la propia vida, quererse más a uno mismo, y cambiar lo de no puedo, no voy a ser capaz por va a ser difícil, me tendré que esforzar, pero...»

Lo bueno se acaba pronto. Y es que las tan ansiadas vacaciones de verano están llegando a su fin. Los trabajadores disfrutan los últimos días de descanso pensando en lo pronto que volverán a la rutina. Y, en algunos casos, la vuelta a la jornada laboral les produce más que pear. Les provoca ansiedad y hasta depresión.

Los motivos son muy variados, desde un mal ambiente en la oficina, un gran descontento con las atribuciones y competencias profesionales hasta el sencillo aborrecimiento de la labor desempeñada. Todo ello produce un gran estrés a la persona, explica la psicóloga Pilar Conde, para quien, o bien es necesario replantearse el rabajo o bien hay que modificar la manera en la que lo afrontamos.

Pero para afrontar esta situación, según la psicóloga «es necesario asumir la responsabilidad sobre la propia vida, quererse más a uno mismo, y cambiar lo de no puedo, no voy a ser capaz por va a ser difícil, me tendré que esforzar, pero...». Se trata, en definitiva, de cambiar la manera en la que nos enfrentamos emocionalmente a la realidad. Si ante la vuelta al trabajo nos centramos en lo negativo nos será mucho más difícil no sólo regresar sino permanecer sin perjudicar nuestro bienestar.

No se trata, según esta profesional, de verlo todo de color de rosa, sino de abordar la realidad de manera racional «y que no s sintamos responsables de nuestras emociones y con nuestro entorno. Eso no significa no sentir emociones negativas, sino aprender y gestionar las diferentes vivencias con ellas y seguir hacia adelante».

Para cambiar el enfoque pesimista de la realidad, Conde apunta que hay que tomar conciencia de como nos hablamos, como interpretamos, que pensamos cuando nos sentirmos de una manera u otra. A partir de ahí, señala, debemos detectar que interpretación se esconde tras nuestras emociones. Pero, en caso de depresión, aconseja recurrir a la ayuda profesional.

Y es que esta manera de mirar la realidad depende de nuestras creencias y de nuestras emociones viene marcada por nuestras experiencias, por lo que también es un factor importante el cómo hemos aprendido a enfrentarnos a las diferentes experiencias. Así, las personas sensibles pueden tener reacciones afectivas bruscas e intensas mientras que una perosna realista es más objetivo a la hora de interpretar las situaciones, tiende a buscar la utilidad y maneja mejor sus estados emocionales. Su forma de ver la vida es, en definitiva, más adecuada para las interacciones sociales, familiares y profesionales.

Por ello, Conde afirma que en cuanto a la vuelta al trabajo hay que apostar por la vieja fórmula de buscar el lado positivo, «centrando nuestra mirada en aquello que nos aporte satisfacción y motivación, ya sea intrínseca, com ola autorrealización de nuestras funciones, o extrínseca, como la económica, que luego nos permite alcanzar otros aspectos que son importantes para nosotros».