Economía

Robots y máquinas pueden hacerse con el 20% del empleo

Robots y máquinas pueden hacerse con el 20% del empleo

La OCDE sitúa a España como uno de los países más desprotegidos frente a la automatización

El giro que ya ha llegado al mercado de trabajo es irreversible. Empleos que ahora se realizan a mano terminarán sin remedio gestionadas por cadenas automatizadas con procesos más baratos que requieren más inversión pero también recortan los costes laborales. Servicios que antes precisaban de una extensa mano de obra para atender al público o gestionar pedidos, ahora se pueden sacar adelante con una sola persona y un ordenador.

La automatización y la tecnología avanzan. Y los países no están preparados por igual para afrontar los cambios que llegan. De media, el 14% de del empleo de los países de la OCDE tienen riesgo de automatización. La horquilla está entre el 6% de Noruega y el 34% de Eslovaquia. España está en la parte alta de la tabla, con el 21,7%. Además, de media en la OCDE otro 32% del empleo sufrirá «una transformación radical por el avance de la tecnología». Más del 20% de los empleos de España pueden acabar en manos de robots y máquinas.

Los datos que maneja el club de los países ricos son contundentes: la población de las economías avanzadas está envejeciendo y en 2050 se espera que 53 de cada 100 habitantes de los países de la OCDE tenga más de 65 años. Seis de cada 10 trabajadores no tiene las habilidades adecuadas para el nuevo empleo que llega; la formación no la recibe la población laboral que más la precisa; y los sistemas de protección social se han quedado obsoletos.

Con el avance de la tecnología y la robotización, España tiene una perspectiva difícil: es uno de los países donde mayor porcentaje de empleos corre el riesgo de ser sustituido por autómatas. En su caso, el 21,7% de los puestos de trabajo registra un «alto riesgo de automatización». Entre los países que analiza la OCDE, «solo Grecia, Eslovenia y Eslovaquia presentan un riesgo mayor».

Las nuevas tecnologías influyen en la necesidad de contar con sistemas de aprendizaje durante toda la vida, de hecho, en España el 40% de las empresas encuestadas considera importante poner foco en desarrollar nuevas habilidades para hacer frente a los innovadores procesos de automatización y robótica, pero la duración de las carreras profesionales, cada vez más extensas -entre 50 y 60 años- debido al aumento de la esperanza de vida, también acusan esta necesidad. «Ya no se trata solo de una cuestión de avanzar y crecer profesionalmente, sino que la formación durante todo el transcurso de la vida laboral de los empleados responde a una cuestión de supervivencia dentro de la organización y del mercado laboral. Algunas empresas líderes del sector están ya invirtiendo en nuevas herramientas para responder a la necesidad de sus empleados de desarrollar nuevas habilidades», puntualiza Idoia de Paz, directora del área de Consultoría de Human Capital de Deloitte.

Destaca que, además, las empresas deben hacer frente a nuevos desafíos como la atracción del talento, el impacto de la automatización en los puestos de trabajo, o la mejora de la experiencia de empleado.