Economía

¿Puedo devolver cualquier recibo cargado en mi cuenta del banco?

¿Puedo devolver cualquier recibo cargado en mi cuenta del banco?

Rechazar una factura es algo que permiten las entidades, pero siempre se debe justificar la razón con el fin de evitar cortes de suministros o la inclusión en un listado de morosos

Tras autorizar el cobro de un recibo en la cuenta de un banco, pueden darse errores por el cargo de importes no correctos o por cargar servicios no disfrutados, tal y como ha ocurrido durante los meses de estado de alarma debido a la pandemia del coronavirus. Devolver una factura es algo que permiten las entidades, pero siempre se debe justificar la razón con el fin de evitar cortes de suministros o la inclusión en un listado de morosos.

En cuanto a los plazos del trámite, los usuarios disponen de un plazo de ocho semanas para proceder a la devolución de recibos domiciliados y de 13 meses para los no autorizados, tal y como recuerdan en el blog de Bankia. Tras la solicitud, pueden darse dos situaciones: que el cliente reciba el reembolso en un periodo de diez días laborales o que la entidad rechace la devolución y se deba recurrir a una reclamación y en algunos casos, a la vía judicial.

También puede ocurrir que ante la falta de abono de la factura, la empresa proceda a incluir al usuario en una lista de morosos al alegar que se ha producido un impago injustificado o que se siguen disfrutando los servicios de dicha compañía. De hecho, no existe una cantidad mínima para que nuestro nombre aparezca en uno de estos ficheros, aunque la compañía en cuestión sí deberá haber practicado un requerimiento previo al deudor. Además, la compañía que presta los servicios puede recurrir a cortar el suministro, aunque también tendrá que prevenir antes al consumidor.

Por ello, desde Legálitas aconsejan pagar la factura y pedir después el reembolso de las cantidades cobradas de más. «El impago puede ocasionarle a usted inconvenientes como la inclusión de sus datos personales en fichero de morosos y si la deuda es elevada puede verse afectado por un procedimiento judicial de reclamación de deuda», advierten en el portal de la compañía.

Paralización de cuotas

Las reclamaciones de los consumidores se han disparado por la paralización de servicios durante el estado de alarma. El Gobierno aprobó medidas de protección a los consumidores por las que prohibía el cobro de las cuotas del gimnasio, de las escuelas infantiles o de la academia de idiomas mientras durara el cierre y hasta que el servicio se volviera a prestar con normalidad. Por tanto, en estos casos estaría justificada la devolución de las facturas si se llegaban a pasar a través del banco.

Respecto a las cuotas abonadas en marzo, el cliente puede optar por recuperar las clases si ahora es posible o por solicitar la devolución . También se puede negociar una rebaja correspondiente al servicio no prestado que se restaría en la próxima cuota a pagar.