Economía

Oleada de bancarrotas entre las aerolíneas alemanas

Oleada de bancarrotas entre las aerolíneas alemanas

Tras Air Berlin y Small Planet, Germania es la tercera firma que entra en quiebra desde octubre de 2017

La reciente declaración de insolvencia de la alemana Germania es la tercera en 18 meses entre las «low cost» de este país. Había presentado en 2016 unas pérdidas de 7,7 millones de euros, empeorando la situación de cierre de 2015, año que cerró con 6,8 millones de pérdidas, y aunque en las últimas semanas se habían redoblado los esfuerzos por captar inversores, pesó más finalmente el hecho de que la sociedad propietaria de la empresa acusaba ya un déficit en sus cuentas de 32 millones de euros. Diez mil pasajeros se han quedado en tierra y mil empleados en la calle. Europa pierde además un agente competidor que ofrecía sus servicios desde 18 aeropuertos y conexiones con más de 60 destinos en Europa, África del Norte y Oriente Próximo.

Su problema no ha sido la falta de pasajeros, sino el alto precio del queroseno y la dura competencia de las grandes aerolíneas en el alquiler de slots en los aeropuertos. En un mercado boyante y que cuenta con suficiente demanda, las firmas más grandes y con mayor músculo financiero están devorando a las pequeñas low cost.

A finales de octubre de 2017 quebró Air Berlin, con cerca de 8.000 empleados, y en otoño de 2018 cerró la aerolínea chárter Small Planet Airlines, con sede en Berlín. La beneficiada de estos cierres es sin duda Lufthansa, que mantiene su posición como la aerolínea más grande de Europa tras comprar la mayor parte de la insolvente Air Berlin y aviones de Small Planet. Hasta 142,3 millones de personas volaron con Lufthansa y sus subsidiarias. Estas cifras representan un 10% más que el año anterior.

Y apenas anunciaba su quiebra Germania, la low cost de Lufthansa, Germanwings, se ha lanzado como un buitre sobre los restos, declarando su interés por los slots vacantes, para empezar en Düsseldorf. Porque el recurso limitado no son los clientes con deseos de volar de un lugar a otro, una demanda que parece tender a infinito, sino los puestos de despegue y aterrizaje en cada aeropuerto. El jefe de Eurowings, Thorstern Dirks, ha descartado sin embargo su interés por hacerse cargo de Germania. Esperan absorber esa cuota de demanda con aviones con los que ya operan.

Reorganización sectorial

«Lo que estamos viendo es una reorganización del sector, que adquiere una forma más efectiva», explica el experto del sector Cord Schellenberg, «las aerolíneas más establecidas como Lufthansa o British Airways han hecho un gran esfuerzo para competir o fusionarse con sus competidores, formar familias más grandes, pero también algunas baratas como Ryanair o Easyjet están creciendo». Ryanair ha tomado el relevo de los slots que fueron de Air Berlin. Easyjet ha abierto una firma de vacaciones en Polonia, además de una filial en Austria, donde ha transferido 130 de sus 318 aviones Airbus. Ambas compañías están modificando a toda prisa su logística para no quedar atrapadas por el Brexit, «pero también son movimientos empresariales para copar mercado», destaca Schellenberg.

«La competencia en el sector sigue siendo muy alta», opina el presidente de la Asociación de la Industria Alemana del Transporte Aéreo, Klaus-Dieter Scheurle. Los aeropuertos germanos tuvieron 244 millones de pasajeros en 2018, un 4% más. «Contamos con que el verano de 2019 será difícil, pero no veremos tantos cuellos de botella como tras la quiebra de Air Berlin».