Economía

¿Nacionalizar la planta de Nissan? La peligrosa solución «mágica» de Rufián y Errejón

¿Nacionalizar la planta de Nissan? La peligrosa solución «mágica» de Rufián y Errejón

Una nacionalización de la factoría de Nissan en Barcelona, a juicio del presidente del Consejo General de Economistas Valentín Pich chocaría con una doble realidad: un sector muy concentrado y la dificil situación financiera de España

El cierre de la factoría de Nissan en Barcelona, poniendo en serio peligro los 3.200 empleos directos y los 25.000 indirectos, ha generado una fuerte tormenta política solapada con el fuerte recorte de empleo en otra industria - Alcoa- y con la crisis económica en la que España anda inmersa por el impacto del Covid-19. Ante estas extraordinarias circunstancias, algunos dirigentes de izquierdas han resucitado una vieja receta: la nacionalización. Expertos como el presidente del Consejo General de Economistas, Valentín Pich, advertía que si el Estado asumiera la gestión de la planta chocaría con dos realidades: un mercado «muy concentrado» con grandes «conglomerados internacionales» y el deterioro de las finanzas públicas para sostener las inversiones que serían necesarias.

En este sentido, el responsable del Consejo General de Economistas ha apuntado hacia las fuertes inversiones que haría falta para mantener competitiva la planta, en un mercado (el del automóvil ) «con una competencia brutal». Además, ha añadido que España no tendría ahora mismo el músculo financiero suficiente para asumir directamente la gestión de estas instalaciones.

«Hay que recordar las declaraciones del gobernador del Banco de España, avisando de que el país tendrá en los próximos años un déficit de más o menos el 10% y una deuda pública del 120%: unas necesidades financieras inmensas, con unos ingresos en esta primera etapa menguantes», ha resumido Pich quien apuesta por otras alternativas para mantener los empleos en juego.

La palabra mágica no ha salido de boca del líder de Podemos y vicepresidente segundo del Gobierno Pablo Iglesias, pero la han pronunciado en sendos tuits dos aliados del Ejecutivo de coalición: el portavoz de ERC, Gabril Rufián y el de Más País, Iñigo Errejón.

El primero se despachaba esta mañana con dos tuits: en uno de ellos apuntaba que «nacionalizar Bankia para salvar un banco es de estadista. Nacionalizar Nissan para salvar a 23.000 trabajadores es de comunista». En otro tuit añadía: «Nacionalización o expropiación y cesión a los trabajadores en régimen de cooperativa».

Por su parte, el portavoz parlamentario y líder de Más País, Iñigo Errejón, proponía como alternativa a lo que denominaba «catástrofe laboral e industrial» la nacionalización de la planta de Nissan «para salvar miles de empleos y reorientar la producción hacia la movilidad sostenible», citando los ejemplos de autobuses verdes o paneles solares. En este sentido, recordaba que la multinacional japonesa había recibido en los últimos años 80 millones de euros en ayudas para que mantuviera su producción en España.

Al respecto, Valentín Pich (Consejo General de Economistas) ha apuntado hacia otras alternativas para hacer frente a una situación que deja en el alambre 28.200 puestos de trabajo entre directos e indirectos: las ayudas públicas y la búsqueda de «algún sector empresarial que tenga interés en parte de la planta de producción» y pueda mantener parte del empleo.