Economía

Maroto castiga a la Cámara en China en vez de aclarar las irregularidades

Maroto castiga a la Cámara en China en vez de aclarar las irregularidades

El Ministerio de Comercio inicia la retirada de la oficialidad, pero los socios tienen diez días para alegar

Tal y como había amenazado después de que ABC destapara el escándalo de los sellos falsos, el Gobierno va a retirarle la oficialidad a la Cámara de Comercio de España en China. Ante la grave división que vive esta organización, formada por unas 200 empresas repartidas por Pekín, Shanghái y Cantón (Guangzhou), el Ministerio de Comercio, Industria y Turismo ha iniciado de oficio el procedimiento de revocación de la oficialidad, como avanzaba el lunes «El Confidencial».

En vez de aclarar las presuntas irregularidades denunciadas en la delegación de la Cámara en Shanghái, como el uso de sellos distintos al de la junta nacional o las dudas jurídicas sobre su presidencia en manos de un empresario chino, Yongtao Gu, la ministra Reyes Maroto hace pagar a justos por pecadores y castiga a todos los socios. La decisión ha indignado a buena parte de los empresarios españoles en Pekín, que este viernes celebrarán una asamblea extraordinaria para votar una propuesta de viabilidad y exigir la depuración de esas supuestas irregularidades detectadas en Shanghái.

Métodos de pago extendido

Con dicha reunión pretenden hacer oír su voz tras la tumultuosa asamblea general del 28 de agosto, que los 72 socios de Pekín abandonaron cuando los de Shangháiy Cantón rechazaron concederle el voto a 25 nuevos miembros que habían abonado su suscripción por la aplicación de móvil WeChat. Este es uno de los métodos de pago más extendido en China y tenían su recibo, pero los socios de Shanghái y Cantón se opusieron a concederles el voto porque el dinero estaba en el WeChat del tesorero y no había sido ingresado aún en la cuenta bancaria de la Cámara. Como protesta por lo que consideraban un «pucherazo», todos los miembros de Pekín se marcharon de la sala.

Con su ausencia no solo no se debatió la controvertida cuestión de los «sellos duplicados», sino que salió adelante una moción de Shanghái para disolver las tres juntas locales de la Cámara y convocar elecciones en octubre. Pero Pekín no reconoce dicha asamblea y hay un bloqueo que ha pillado en medio al Ministerio de Comercio.

Aunque la Cámara es una organización privada, tiene como asesores técnicos natos a los consejeros de las oficinas económicas de España en China, a los que han acudido ambas partes. Pero estos insisten en que solo pueden asesorar, no mediar ni intervenir, y han dejado que el conflicto de los sellos, que se descubrió en noviembre del año pasado, estalle en una guerra abierta.

Diez días para alegar

Desde hace más de dos semanas, ABC viene preguntando tanto a la Embajada de España como al Ministerio de Comercio si tiene un informe sobre los «sellos duplicados», entregado por la delegación de Shanghái y fechado el 22 de mayo por el despacho de abogados Young-Ben. Pero la única respuesta es que las autoridades chinas deben decidir sobre la validez de los sellos, de los que solo puede haber uno por ley.

Tras iniciar el ministerio la retirada de la oficialidad, la Cámara tiene diez días para alegar.

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