Economía

Las tarjetas con las que puedes entrar en una deuda perpetua mes a mes

Las tarjetas con las que puedes entrar en una deuda perpetua mes a mes

Los tipos de interés de las tarjetas «revolving» seguirán disparados pese a la nueva regulación que entra en vigor el próximo enero de 20201

A pesar de la nueva regulación que entrará en vigor el próximo enero, las tarjetas «revolving» podrán seguir incluyendo tipos de interés desorbitados y superar, en algunos casos, el 20%. Con estos créditos, denominados «revolving» y que se contratan mediante tarjetas, los consumidores corren el riesgo de entrar en una espiral de deuda perpetua por contar con un funcionamiento muy complejo. Por ello, la nueva normativa impulsada desde el Ministerio de Economía se centra también en aumentar la transparencia para que las entidades sean más claras con los consumidores. Al mismo tiempo, se endurecen los requisitos de concesión y se aumentan los controles de solvencia con el fin de garantizar la capacidad de devolución del préstamo.

Así, los clientes recibirán ejemplos concretos de simulaciones de cuánto pagarán en función de la cuota elegida. Esto es necesario ya que actualmente no se suele informar ni del coste total ni del plazo a la larga. Para confirmar la solvencia del cliente, se deberá comprobar que el cliente tenga capacidad para ejecutar el reembolso en un máximo de cuatro años con un interés del 25%. «Es decir, si nos conceden un límite de crédito de 1.000 euros, la entidad deberá asegurarse de que tenemos la solvencia suficiente para reembolsar 250 euros al año más intereses», apuntan desde Helpmycash.com.

Riesgo de deuda perpetua

Sin embargo, los tipos seguirán disparados ya que la nueva norma no les pone coto. Los tipos de interés se encontraban el pasado julio en una media del 18,68%, pero en algunos productos determinados pueden superar un 20%. Durante la presentación de la nueva norma a los medio, portavoces del Ministerio de Economía argumentaron que limitar a la baja estos tipos podría dejar fuera de juego a ciudadanos con necesidades de liquidez instantánea.

Estos créditos rápidos y fáciles resultan muy tentadores en épocas de crisis como la actual ya que permiten acceder en horas a una cuantía determinada de dinero para tapar agujeros o costear compras. El consumidor tiene ante sí dos posibilidades a elegir, o una cuota mensual fija de devolución con un mínomo de 20 euros o escoger el porcentaje del saldo pendiente que quiere devolver cada mes.

Tras disponer de esa cantidad inicial, los riesgos empiezan a asomar después. En caso de que no se devuelva el importe adeudado o de que se produzcan impagos, se seguirá debiendo lo correspondiente al mes siguiente más lo que queda por pagar con los intereses de demora correspondientes. La espiral de deuda se ve acrecentada porque el sistema de cuota fija, que es el más utilizado en estos casos, conlleva que el importe dispuesto y no amortizado genere unos intereses muy elevados y que por lo tanto, casi no se amortice capital.

El pasado marzo de 2020, el Tribunal Supremo anuló por «usuraria» una tarjeta de crédito revolving a un 27% TAE. Esta sentencia posibilitó que miles de afectados pudieran reclamar lo pagado de más incluso aunque ya hubieran cancelado la deuda. Tras el fallo, determinados bancos han contactado con sus clientes para ofrecerles pactos para reducir los tipos de interés.

Ver los comentarios