Economía

Las ventas del comercio minorista registran un desplome histórico del 31,5% en abril por el covid-19

Las ventas del comercio minorista registran un desplome histórico del 31,5% en abril por el covid-19

Desde marzo, cuando las tiendas permanecieron abiertas la mitad del mes, la caída del comercio fue del 20,4%, según datos del INE

Las ventas del comercio minorista cayeron un 31,5% en abril desde el año anterior, debido al cierre de establecimientos por la declaración del estado de alarma para hacer frente al coronavirus, la caída más pronunciada desde el inicio de la actual serie histórica en el año 2000. En abril, señala el INE, se produjo una situación «inédita», ya que cerca del 46% de las empresas de comercio minorista estuvieron cerradas al público y solo pudieron vender online, la primera vez que ocurre algo así

Con este desplome, el mayor de toda la serie histórica, las ventas del comercio minorista encadenan dos meses consecutivos de retrocesos después de haberse hundido en marzo más de un 14%. Según los datos facilitados este jueves por el Instituto Nacional de Estadística (INE), desde marzo, cuando las tiendas permanecieron abiertas la mitad del mes, la caída del comercio fue del 20,4%, descenso que afectó en especial a vestido y calzado, que se redujo un 60%; el segmento con mayor volumen de ventas fue el de alimentación, cuya actividad cayó un 8,6%.

El empleo en el sector del comercio minorista retrocedió un 2% en el cuarto mes del año respecto al mismo mes de 2019, frente a la caída del 0,4% registrada en abril. El INE señala que el efecto del estado de alarma sobre el comercio minorista se ha visto diluido por la posibilidad de las empresas de acogerse a expedientes de regulación temporal de empleo (ERTEs), en los que el personal sigue formando parte de la empresa.

En tasa mensual (abril sobre marzo) y eliminado el efecto estacional y de calendario, las ventas del comercio minorista se desplomaron un 20,4%, más de lo que cayeron en marzo (-15,5%).

La declaración del estado de alarma conllevó el cierre al público de locales y establecimientos minoristas, a excepción de los establecimientos comerciales minoristas de alimentación, bebidas, productos y bienes de primera necesidad, establecimientos farmacéuticos, médicos, ópticas y productos ortopédicos, productos higiénicos, prensa y papelería, combustible para la automoción, estancos, equipos tecnológicos y de telecomunicaciones, alimentos para animales de compañía, comercio por internet, telefónico o correspondencia.