Economía

Las socimis desinflan el castigo fiscal del Gobierno: "El efecto material del cambio es muy reducido"

Las socimis desinflan el castigo fiscal del Gobierno:

Las sociedades cotizadas de inversión inmobiliaria (socimis) han encajado con deportividad el cambio fiscal que el Gobierno ha previsto para ellas en el proyecto de Presupuestos Generales del Estado (PGE) que aprobó el martes en el Consejo de Ministros. La medida contempla introducir una tributación mínima del 15% sobre la parte del beneficio no distribuido y en el sector hay una sensación generalizada de que se trata más de una medida cosmética que efectiva.

"El efecto material del cambio fiscal es muy reducido y recaerá probablemente en las socimis más pequeñas", ha dicho Alberto Segurado, director de Deuda y Finanzas Corporativas de JLL en España, durante la presentación del informe Socimis: Solidez y Valor para la recuperación, elaborado por BME y la consultora inmobiliaria.

El régimen fiscal de las socimis en España contempla hasta ahora no pagar por el Impuesto de Sociedades con la condición de repartir al menos el 80% de los dividendos entre los accionistas y es en ese 20% restante donde se aplicaría el gravamen del 15% que contemplan las Cuentas Públicas para 2021.

El cambio era otra de las exigencias de Unidas Podemos en el acuerdo de gobierno para la investidura de Pedro Sánchez y para dar su apoyo a los Presupuestos que se presentan este miércoles en el Congreso.

Sin embargo, a efectos prácticos, la medida apenas tendrá impacto recaudatorio y la razón la ha esbozado el propio Segurado. "Las ocho primeras socimis de España, salvo dos de ellas, tienen un pay-out del 100%", es decir, reparten la totalidad del beneficio que generan, por lo que no tendrían ninguna obligación tributaria como empresa. "El efecto recaerá probablemente en las socimis más pequeñas" y aun así, los planes de Hacienda contemplan recaudar por esta vía apenas 25 millones de euros en el año 2022.

Jesús González Nieto-Márquez, director gerente de BME Growth, ha defendido el compromiso de las socimis con sus obligaciones fiscales. "Claro que pagan impuestos, a través de los dividendos y de los accionistas", ha señalado en la comparecencia, al tiempo que ha advertido de que todos estos anuncios generan dudas entre los inversores y empresarios. "Hay firmas que están demorando la decisión de convertirse en socimi por los cambios y la inseguridad jurídica", ha advertido.

Motor de recuperación

No obstante, González y el resto de participantes en el encuentro han defendido la importancia de las socimis para la recuperación económica que afronta el país y como motor del mercado de la vivienda.

Sobre este último punto, el directivo de BME Growth ha explicado que "cada vez más socimis se dedican al alquiler de vivienda" y que eso "ayudará a estabilizar los precios del alquiler mediante una gestión más profesional".

Actualmente cotizan en España 83 socimis, cuatro en el mercado principal (Colonial, Merlín Properties, Lar España y Árima Real Estate), dos de ellas (Colonial y Merlín Properties) incluidas en el índice Ibex 35 y las 79 restantes, en el mercado BME Growth de BME.

A diciembre de 2019, todas en conjunto registraban una capitalización bursátil de 25.733 millones de euros, si bien el Covid-19 ha tenido un impacto en el sector y ha provocado un descenso superior al 17%, hasta los 21.268 millones de euros.

En términos de negocio, las socimis registraron ingresos por rentas de 2.060 millones en 2019, un 8% más frente al año anterior, y un ebitda de 1.700 millones, un 22% superior. El beneficio neto alcanzó los 2.500 millones de euros, un 11% más, y la generación de caja neta fue superior a los 500 millones.

En materia de retribución a los accionistas, las sociedades analizadas en el informe distribuyeron 1.254 millones de euros en dividendos durante el pasado 2019, un incremento interanual de más del 60%.

Luis Molina, abogado fiscalista de Uría Menéndez, ha expuesto que "las socimis se han convertido en grandes actores del mercado inmobiliario español, sobre todo desde que en 2013 el régimen fiscal se adaptara al de los reit tradicionales. En los próximos años, el éxito del modelo dependerá de que nuestras instituciones den seguridad jurídica y cierta flexibilidad en el cumplimiento de los requisitos de carácter tributario y regulatorio, en línea con la práctica de otros países de nuestro entorno".