Economía

Las organizaciones agrarias aseguran que el seguro no remedia el problema estructural que vive el campo

Las organizaciones agrarias aseguran que el seguro no remedia el problema estructural que vive el campo

Los productores temen un fuerte incremento en las pólizas

El ministro de Agricultura, Luis Planas, es un firme partidario de dotar con mayor cuantía presupuestaria los seguros agrarios. El Ministerio y algunas comunidades destinan dinero a los siniestros, pero el grueso lo aporta Agroseguros (un «pool» de compañías del ramo) que se nutren de las pólizas que contratan los propios productores.

Sin embargo, cuando ocurren grandes siniestros como los que se vienen sucediendo desde hace tres años (sequía en 2017, heladas en 2018, y gota fría y, posteriormente, la borrasca Gloria en 2019, el importe de los seguros se dispara para hacer frente a las millonarias indemnizaciones. De este modo, señalan desde Asaja, el agricultor se encuentra con un encarecimiento de la póliza a la hora de contratar o reducir la cobertura de esta.

Desgraciadamente es muy común que asfixiado por los precios que percibe por debajo de coste, el productor sacrifique o rebaje el seguro porque no puede prescindir de otros insumos necesarios como fertilizantes, fitosanitarios, herbicidas, gasóleo, electricidad, riego, etc. Por eso, una de las peticiones del sector es que estos incrementos se repercutan de manera escalonada en las pólizas.

Muy pocos cultivos tienen asegurado el cien por cien de la cosecha, solo plátano y tabaco. En frutas y hortalizas, debido a su alto valor añadido, dependiendo de las zonas suele haber buenas coberturas. Sin embargo en el sector del olivar apenas llega al 4% por su alto coste.

Volver a los niveles precrisis

Antes de los niveles precrisis, las subvenciones que destinaba el Ministerio estaban en torno a 300 millones de euros y actualmente rondan los 200 millones. Si es preciso esa partida aumenta con créditos extraordinarios que deben negociarse con Hacienda y en próximas partidas presupuestarias.

Desde Asaja se solicita que, en lugar de pedir nuevas partidas si se precisan por desastres imprevistos, se aumente la cuantía de los ya presupuestados en los niveles que existían antes de la crisis de 2008 para cubrir esos extraordinarios.