Economía

Las empresas lanzan un decálogo de peticiones al Gobierno: confianza, diálogo social y ayudas públicas

Las empresas lanzan un decálogo de peticiones al Gobierno: confianza, diálogo social y ayudas públicas

El tejido productivo española, a través de la CEOE, reclama más Europa para avanzar en la reconstrucción del país

Diez días de macrocumbre empresarial han dado para mucho. Multitud de ideas y peticiones al Gobierno que se han visto plasmadas hoy en un decálogo conjunto comunicado hoy por Antonio Garamendi, presidente de la CEOE, y Pablo Isla, presidente de Inditex. Un evento que ha servido a las compañías para sacar músculo y mandar un mensaje al Ejecutivo de que cuenten con ellas para salir de la crisis.

Garamendi ha iniciado el acto subrayando que el objetivo de las empresas siempre es «lograr el bien común» y «poner a las personas en el centro». Para acto seguido proseguir con un alegato a favor de la UE: «Necesitamos más Europa y aprovechar el apoyo financiero que prevé repartir la UE, canalizándolo a través de proyectos solventes». Isla ha sido el encargado de dar voz al citado decálogo, haciendo también hincapié en la necesidad de apostar más por Europa, el rigor presupuestario y las reformas estructurales que han de venir.

Isla ha resaltado la necesidad de prorrogar los ERTE y ampliar los avales públicos en los sectores que lo necesiten para salvar a las empresas y el empleo

El presidente de Inditex ha presentado una por una las peticiones de ese decálogo. La primera, contar con una visión a medio y largo plazo, para poder «llevar a cabo inversiones necesarias para hacer de España un país más competitivo y sostenible», además de para fomentar la transición energética.

La segunda clave sobre la que inciden las empresas es la confianza, a través de la seguridad jurídica. «Es clave para generar credibilidad, y atraer y retener inversiones. Es a través de la inversión como se consigue generar empleo», ha dicho Isla. Muy relacionada con esta idea han estado otras tres en las que se ha llamado al «consenso y al diálogo social» para afrontar la crisis derivada de la pandemia, a conservar el tejido productivo y a establecer un marco regulatorio más flexible que elimine trabas burocráticas a la actividad empresarial. Todo ello sin olvidarse de hacer fuerza para prorrogar los ERTE y los avalaes públicos en los sectores que lo necesiten para proteger al tejido empresarial y el empleo.

Un capítulo importante del decálogo, como en toda la cumbre, está dedicado a la «estabilidad presupuestaria». Las compañías, por boca de Isla, son conscientes de que hay que aumentar el gasto público en el corto plazo, pero eso no es inconsistente con «volver a la senda de estabilidad fiscal a medio-largo plazo». Y han lanzado, como es habitual, el dardo al Gobierno a costa de los impuestos: «Hay que promover el crecimiento económico y evitar subidas impositivas en crisis económicas».

Las empresas reclaman al Gobierno evitar las subidas de impuestos en tiempos de crisis económica como la actual

Asimismo, las empresas reclaman «colaboración público-privada» para mejorar la eficiencia y calidad de la prestación de servicios públicos; fomentar la reindustrialización, con el objetivo de que esta rama alcance un peso del 20% sobre el PIB; impulsar la innovación y digitalización, especialmente en pymes y en la Administración; e igualdad de oportunidades y crecimiento inclusivo, utilizando la formación para no dejar a nadie atrás en esta reconstrucción de España.

Esta cumbre, en suma, ha servido a la CEOE y sus asociadas para sacar músculo ante la sociedad y, particularmente, frente al Ejecutivo. Una muestra de que están ahí para apoyar en la recuperación, pero no con un cheque en blanco. Rechazan más impuestos y rigideces en el mercado laboral, al tiempo que exigen seguridad jurídica y confianza para recuperar «el país que conocemos», tal como ha dicho Garamendi.