Economía

La CNMV defiende las sicavs y urge al Gobierno a acabar con la "incertidumbre" sobre ellas

La CNMV defiende las sicavs y urge al Gobierno a acabar con la

El presidente de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), Sebastián Albella, ha dejado para el final de su intervención uno de los puntos más controvertidos en lo que a inversión financiera se refiere en España: las sicavs. Ante un auditorio lleno de destacados representantes de la industria de la gestión de activos en España, Albella ha realizado una decidida defensa de estas sociedades de inversión colectivacuya regulación lleva años en cuestión, y ha urgido al nuevo Gobierno a acabar con la "incertidumbre" que rodea su regulación.

Las sicavs son sociedades de inversión de capital variable que gestionan un patrimonio financiero mínimo de 2,4 millones de euros, cuentan con al menos 100 accionistas y pagan el Impuesto de Sociedades del 1% sobre las plusvalías generadas durante el periodo. En teoría, sus características son muy similares a las de los fondos de inversión; en la práctica, han perdido su perfil colectivo. La mayoría pertenecen casi en exclusiva a una sola persona que las controla, mientras el 99% restante son meros figurantes -mariachis, en el argot financiero- que sirven de relleno para que el accionista mayoritario pueda encauzar sus inversiones tributando menos.

A cierre de diciembre de 2019, había en España 2.569 sociedades de inversión de este tipo,100 menos que el año anterior, que amasan un patrimonio conjunto de unos 30.000 millones de euros.

Se las acusa de ser el instrumento que utilizan las grandes fortunas para tributar por sus patrimonios aprovechando sus rasgos fiscales y acabar con ellas ha sido una de las reivindicaciones históricas de Unidas Podemos. El PSOE eliminó las referencias a ella en el programa electoral con el que concurrió a las últimas elecciones generales, pero el acuerdo con Pablo Iglesias para la investidura de Pedro Sánchez incluye una referencia expresa a ellas. En concreto, propone "ejercer mayor control" sobre ellas y limitar el porcentaje máximo de capital en manos de un mismo inversor.

Estas propuestas han vuelto a activar las alertas entre inversores y gestores, que estudian posibilidades para sortear lo que en la práctica perjudicaría sus rendimientos particulares. Entre otras alternativas, se plantean cerrar las sicavs abiertas en España o trasladarlas a otros países con mayores ventajas fiscales, como Luxemburgo.

Y cualquiera de las opciones tendría consecuencias, tal y como ha advertido Albella. "Cada uno de estos vehículos están gestionados y asesorados por otros 2.500 gestores, asesores y auditadas por esos mismos auditores. Si se deslocalizan estos vehículos, también se deslocalizarían esos puestos de trabajo y sería una pena. Eso también afectaría a su predisposición de invertir en activos españoles, la reduciría, y a todos nos interesa que se invierta aquí", ha dicho el presidente del supervisor.

En el marco de la jornada 'Regulación, consolidación y otras tendencias en la gestión de activos' organizada en Madrid por KPMG, Albella ha querido "poner en valor las sicavs" y su "importante" papel para el desarrollo de la banca privada en España argumentando que son vehículos muy similares a los fondos, "transparentes y abiertos a todo tipo de inversores". Por eso, "para que el mercado pueda volver a desarrollarse con fuerza en beneficio de todos", ha pedido que "cese la incertidumbre" en torno a ellas y ha mostrado la disposición de la CNMV a colaborar en cualquier cambio que pueda plantearse desde el Ejecutivo. "Desde la CNMV estamos atentos a todas las propuestas que se hacen con espíritu constructivo y tratando de contribuir al debate serio y claro de lo que son estos vehículos", alejándolo de las "leyendas" que hay sobre ellos.