Economía

La banca celebra un gran tercer trimestre pero avisa de un "espejismo" ante las nuevas restricciones

La banca celebra un gran tercer trimestre pero avisa de un

La banca registró un gran tercer trimestre de año y logró contener la morosidad por impago de créditos por parte de empresas y familias, pero advierte de que esto ha podido ser un "espejismo" ya que la situación económica está sometida aún a enormes desafíos.

"2021 va a ser un año difícil. En el último trimestre han caído los saldos dudosos, pero es un espejismo de lo que viene por delante y el año que viene esperamos incrementos importantes de la morosidad", ha advertido el consejero delegado de CaixaBank, Gonzalo Gortázar, durante la presentación de los resultados del banco entre los meses de julio y septiembre.

El ejecutivo catalán ha celebrado el crecimiento "extraordinariamente positivo" registrado por el PIB en el tercer trimestre del año (+16,7% del PIB según el INE) y ha abierto la puerta a una revisión al alza de sus perspectivas de crecimiento económico, que el banco situaba en el -12,5% para el conjunto del año. No obstante, todo esto dependerá del impacto económico que tengan las nuevas restricciones de movilidad y actividad aprobadas por los distintos gobiernos autonómicos como respuesta al incremento de contagios por coronavirus. "El cuarto trimestre va a ser más débil de lo previsto", ha señalado Gortázar en base a indicadores adelantados como el uso de tarjetas de crédito.

El banco ha detectado una caída del consumo del 6% en octubre al sumar pagos con tarjeta y reintegros en cajeros, y advierte de que noviembre puede ser incluso mayor debido al parón de la actividad y a la propia precaución de las personas ante el incremento de los contagios.

CaixaBank ganó entre enero y septiembre 726 millones de euros, lo que supone una caía del 42,6% con respecto a los tres primeros trimestres del año anterior. La caída está vinculada al incremento de las provisiones realizadas por el grupo para cubrir los potenciales deterioros de sus carteras de créditos por el incremento de la morosidad. Por el momento, el ratio de impagos se mantiene estancado en el 3,5% debido a que siguen vigentes los programas de moratorias y carencias en el pago de cuotas aprobados durante los meses de confinamiento más estricto.

BBVA sigue en pérdidas

BBVA también ha celebrado la mejora económica, pero avisa de que las nuevas restricciones se notan ya en el consumo. "El tercer trimestre ha resultado algo mejor de lo esperado en cuanto a actividad y empleo, pero para finales de año se espera una desaceleración debido a la segunda ola de la pandemia y su impacto en la actividad (que ya se está observando en varios indicadores adelantados, como el gasto en tarjetas de crédito, sobre todo en las provincias más afectadas por los contagios)", señala el grupo en el informe remitido a la CNMV con motivo de la presentación de resultados entre los meses de julio y septiembre.

A pesar de la mejora durante los meses estivales, el segundo mayor banco del país no logró salir de pérdidas y a cierre de septiembre registró un resultado negativo de 15 millones de euros. Esta cifra está impactada por el fuerte incremento de provisiones dirigidas a cubrir el potencial aumento de morosidad derivado de la crisis y la corrección del valor contable de su negocio en EEUU.

Su consejero delegado, Onur Geçn, ha descartado que la entidad esté pensando en acometer un ERE similar al anunciado por el Banco Santander, si bien ha reconocido que "quizás se acelere el proceso de optimización de plantilla" con el que la entidad ha reducido un 1,8% el número de empleados en el último año. Hoy en el banco trabajan 2.222 personas menos que en septiembre de 2019.

La entidad ha vuelto a situar "el control de gastos como prioridad de gestión" de cara a 2021. Su plan pasa por mantener el ritmo de ajuste de los últimos cuatro años, periodo en e que en España han reducido su base de costes un 16%. Es decir, a un ritmo del 4% anual.