Economía

La asfixia financiera tras el confinamiento: otros 322.000 hogares pidieron aplazar sus créditos en junio

La asfixia financiera tras el confinamiento: otros 322.000 hogares pidieron aplazar sus créditos en junio

Junio volvió a ser un mes demoledor para las finanzas domésticas. A pesar del final del confinamiento y el retorno poco a poco de la actividad económica, el número de solicitudes de moratoria en el pago de créditos siguió creciendo a un ritmo del 32%.

Así consta en los registros del Banco de España. En total, hasta el día 30 de este mes los hogares españoles habían registrado más de 1,3 millones peticiones para que se aplazaran las letras de sus deudas hipotecarias o vinculadas al consumo, como por ejemplo puede ser la compra de un móvil o un coche. La cifra supone un aumento de 322.000 peticiones con respecto a las que el regulador financiero tenía registradas a finales de mayo.

El dato muestra la asfixia financiera en la que siguen inmersas muchas familias. Un 70% de los solicitantes de aplazamientos son asalariados que se han visto afectados por la crisis, ya sea entrando a formar parte de un ERTE -que muchos no han cobrado-, perdiendo directamente el empleo o sufriendo un notable recorte de sus salarios.

El resto de los solicitantes de moratoria son autónomos, y aquí destacan dos colectivos especialmente impactados por la crisis: comerciantes y hosteleros. Cuatro de cada 10 de estos pequeños empresarios con problemas para afrontar sus créditos pertenecen a uno de estos sectores, que han permanecido clausurados durante meses y ahora reabren de manera parcial y con mayores costes ligados a la seguridad sanitaria.

Las nuevas moratorias registradas en junio se agrupan en su mayor parte en la iniciativa puesta en marcha de manera voluntaria por los bancos como alternativa a la moratoria aprobada por el Consejo de Ministros en el comienzo del estado de alarma. La diferencia entre una y otra es que el aplazamiento del Gobierno afecta a la totalidad de la letra (principal más intereses) pero se limita a tres meses, mientras que la propuesta de los bancos tenía una vigencia de hasta 12 meses y los clientes debían seguir pagando únicamente los intereses durante este periodo. Además, los criterios de acceso por ingresos son más flexibles que en la moratoria fijada por Real Decreto-Ley.

Las solicitudes de aplazamiento contabilizadas por el regulador financiero son nuevas, es decir, se suman a la de aquellas familias que se acogieron a este mecanismo de forma masiva durante los meses de abril y mayo. Esto ha provocado que el total de crédito afectado por estas suspensiones supere los 41.000 millones de euros, algo más del 6% del total del sistema.

A pesar del aumento de las moratorias, la tasa de impagos oficial permanece por ahora muy estable ya que las entidades financieras no tienen la obligación de contabilizar estos créditos como morosos. La tasa de morosidad bancaria se mantuvo en el mes de abril en el 4,7%, si bien las propias entidades y el Banco de España cuentan con que tarde o temprano aumentará considerablemente lastrada por la caída del PIB.

Aquí también jugará un papel clave el futuro de las líneas ICO concedidas por los bancos con un aval de hasta el 80% por parte del Estado. Por ahora las entidades han concedido 85.000 millones, la mayor parte a autónomos con una carencia de 12 meses en el pago. Por tanto, estas compañías deberán comenzar a devolver el préstamo en la próxima primavera si han conseguido sobrevivir a la crisis.

  • Ultimas noticias
  • Programación
  • Traductor ingles
  • Calendario laboral
  • Horoscopo diario
  • Clasificacion Liga Santander
  • Calendario de liga
  • Peliculas TV
  • Notas corte 2019
  • Temas
  • Bournemouth - Tottenham Hotspur
  • Everton - Southampton
  • Eibar - Leganés
  • Mallorca - Levante
  • Albacete - Sporting de Gijón