Economía

José María Álvarez-Pallete: Cuatro años de la Nueva Telefónica

José María Álvarez-Pallete: Cuatro años de la Nueva Telefónica

Un mandato entre la presión en Bolsa de los inversores, la necesidad de transformar la teleco para el futuro, y la defensa de los valores

El Ibex 35 asiste desde hace un lustro a un relevo generacional en las plantas nobles de algunas de las principales compañías del país, donde ahora se habla casi en exclusiva del negocio, cada vez menos de política y cada vez más de responsabilidad social. José María Álvarez-Pallete es uno de los representantes de esa nueva prole de jóvenes empresarios patrios. Hoy cumple cuatro años al frente de Telefónica. Su presidencia se está viendo marcada por la presión del mercado, como refleja la débil cotización de la acción en Bolsa. Pero el ejecutivo está convencido de estar construyendo la teleco del futuro y lidera un discurso a favor de los principios.

Cuando Álvarez-Pallete tomó en 2016 las riendas de Telefónica, esta arrastraba una deuda de 52.200 millones de euros, uno de los principales desafíos de su mandato. En cuatro años ha logrado recortarla en 15.000, pero los mercados le exigen más. En parte por eso las acciones de Telefónica han perdido bajo su presidencia la mitad de su valor -cotizan a 4,4 euros, frente a los 9,31 euros de abril de 2016-, en línea con el resto del sector, que afronta un enorme esfuerzo de inversión en redes 5G para el que los inversores no ven fecha final y se mueven además en la incertidumbre regulatoria.

A finales de 2019 Telefónica lanzó un plan de choque que incluye una profunda reorganización del negocio que pasará por un repliegue del grupo en Iberoamérica, entre otras cosas. «No diseñamos esto pensando en cómo va reaccionar la acción mañana, sino en preparar la compañía para lo que va a ser dentro de cinco o diez años», defendió el ejecutivo, que habla de la nueva Telefónica.

El futuro es la obsesión de Álvarez-Pallete. Primero, el de la compañía. En los últimos años, Telefónica ha pasado de ser una compañía de voz a una de datos, pues estos son ya más de la mitad de sus ventas. El grupo cree que el tráfico de datos se va a seguir disparando en los próximos años y será una oportunidad de negocio para la teleco, y que la conectividad que ofrecen sus redes será crucial en esa disrupción digital.

El futuro ligado a esa transformación digital es la otra obsesión de Pallete, pero también desde un punto de vista de la ética, el humanismo y los valores. De hecho, lleva tiempo defendiendo el valor de los datos personales de los usuarios con los que mercadean los gigantes de internet y reivindicando un contrato social.

«Queremos hacer nuestro mundo más humano gracias a la tecnología y en momentos así es cuando esta máxima cobra especial relevancia. En estos momentos es cuando demostramos para qué estamos aquí», dijo Álvarez-Pallete en un vídeo a la plantilla de Telefónica a raíz de la crisis del coronavirus, que está poniendo a prueba hasta qué punto ese nuevo discurso en el Ibex es sincero. «Las personas, lo primero», dijo también en una reunión con la plantilla tras paralizar la actividad comercial de Telefónica para salvaguardar la integridad de los instaladores y evitar contagios.