Economía

Investigan al director general de Vandellòs II por dos fugas en la central nuclear

Investigan al director general de Vandellòs II por dos fugas en la central nuclear

El Juzgado de Instrucción número 2 de Reus escuchó este lunes la declaración como investigado del director general de la central nuclear Vandellòs II, José Antonio Gago, por las dos fugas que tuvieron lugar en la barrera de presión de las instalaciones, en febrero de 2018, pese a que siguieron funcionando durante 17 días. El directivo sólo respondió a su abogado y explicó que todo fue correcto ya que se actuó de acuerdo con el protocolo previsto para este tipo de situaciones, por lo que no hubo riesgo, según explicaron fuentes judiciales.

Según la denuncia de la asociación Sociedad Humana, la central paró el 2 de marzo del 2018 para localizar un goteo de agua del circuito de refrigeración detectado el 13 de febrero, con lo que la central nuclear estuvo funcionando 17 días, pese a que los protocolos de seguridad obligaban a pararla. Además, la entidad, representada por el letrado Óscar Cabrero de RV20 Advocats, ya denunció ante la Fiscalía que la planta operó a plena potencia «de forma ilegal e insegura» con estos escapes y añadieron que no es la única ya que se produjeron más adelante otras tres como la del 6 de abril, con la central ya parada, cuando hubo otro goteo en el cierre de uno de los termopares de la vasija del reactor. Hace unas semanas declararon dos responsables del Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) como peritos.

Otras dos acusaciones personadas en este proceso, Greenpeace y Ecologistas en Acción, remarcaron que el CSN realizó hace pocos días dos nuevas advertencias a la Asociación Nuclear Ascó Vandellòs (ANAV), gestora de la nuclear, aunque señalaron que son leves y están relacionadas con incumplimientos del plan de gestión de residuos radiactivos y de una instrucción técnica asociada a la autorización de explotación.

Sin embargo, recuerdan que la gestora fue multada en el 2008 con 15 millones de euros por la liberación de partículas radiactivas en Ascó I, donde cientos de personas tuvieron que someterse a controles radiológicos. Además, indican que Vandellòs II tuvo una sanción de 1,6 millones por funcionar 161 días con los márgenes de seguridad reducidos, en los que ocultó al CSN la rotura de una tubería por corrosión. Por eso han vuelto a reiterar su cierre,