Economía

Indra anunica un ERTE para hasta 10.000 empleados, un tercio de la plantilla

Indra anunica un ERTE para hasta 10.000 empleados, un tercio de la plantilla

Para el resto propone recortes de salarios de entre el 25%, al presidente del grupo, y el 5% a quienes cobran entre 25.000 y 27.000 euros

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La multinacional tecnológica Indra ha anunciado hoy a los sindicatos que presentará un Expediente de Regulación Temporal de Empleo (ERTE) que afectará a un máximo de 10.000 personas, un tercio de la plantilla, mientras que para el resto ha planteado una reducción de salario.

Esta bajada de sueldo oscila entre el 25% que se le aplicará al presidente del grupo, Fernando Abril-Martorell, hasta el 5% que se le descontará a los que cobran entre 25.000 y 27.000 euros brutos, según han informado a Efe fuentes de la negociación, que han precisado que los que cobren por debajo de esa cantidad no tendrán reducción alguna.

Para la mayoría de los afectados, el ERTE consistirá en reducción de jornada, mientras que, para el resto, en suspensión de contratos.

La vigencia del ERTE será hasta el 15 de julio y se hará de forma gradual, según las fuentes.

Este procedimiento se presentará por causas económicas, técnicas, organizativas y de producción, conforme al real decreto de medidas urgentes para hacer frente por el coronavirus, aprobado por el Gobierno el pasado 17 de marzo.

La reunión entre empresa y sindicatos ha sido telefónica, según las fuentes, que han explicado que el lunes proseguirá la negociación.

El total de la plantilla de Indra en España es de unas 28.000 personas.

Fuentes de Indra han recalcado en una nota de prensa el carácter temporal de las medidas, que se ponen en marcha para preservar todo el empleo cuando pase el efecto del Covid-19.

La tecnológica ha asegurado que estas medidas temporales han sido tomadas ante la caída de la demanda y la imposibilidad de ejecutar ciertos proyectos en el extranjero.

Aunque estas circunstancias no deriven normalmente en una cancelación de contratos, sí supondrán retrasos de los mismos, lo que afectará a la capacidad de la compañía de facturar, reconocer ingresos y cobrar, han afirmado las fuentes de la compañía.

Por su parte, desde UGT han criticado el procedimiento planteado al entender que las cuentas de la compañía están saneadas y que suponen colocarse «la venda antes de la herida». CC.OO. también ha criticado estas medidas que consideran abusivas y han expresado también su rechazo.