Economía

IAG pierde ya 5.567 millones hasta septiembre y critica las medidas de los gobiernos para hacer frente a la pandemia

IAG pierde ya 5.567 millones hasta septiembre y critica las medidas de los gobiernos para hacer frente a la pandemia

IAG, el grupo dueño de Iberia, British Airways o Vueling, sufrió unas pérdidas de 5.567 millones de euros en los primeros nueve meses de este año (enero-septiembre) por el desplome en el tráfico de pasajeros derivado de la pandemia. En el mismo periodo de 2019 había obtenido un beneficio de 1.814 millones, según ha comunicado este viernes.

En grupo ya había avanzado la pasada semana pérdidas en el tercer trimestre de 1.300 millones (frente al beneficio de 1.425 millones en 2019). Este periodo, que coincide con los meses de verano, suele ser precisamente uno de los más actividad, y aunque IAG aumentó su programación de vuelos con respecto al trimestre anterior, "la demanda continúa viéndose afectada negativamente por las restricciones volátiles de los gobiernos y el requerimiento de cuarentenas", señala el grupo.

Las pérdidas en estos nueve meses sin tener en cuenta las partidas excepcionales son de 3.176 millones, pero el grupo afrontó un coste excepcional de 2.755 millones debido a la baja contable de coberturas de combustible y de tipo de cambio, al deterioro de la flota y a los gastos de reestructuración.

"Estos resultados muestran el persistente impacto negativo del Covid en nuestro negocio, pero los constantes cambios en las restricciones impuestas por los gobiernos no han hecho sino agravarlos. Esto crea incertidumbre en nuestros clientes y dificulta la planificación eficaz de nuestro negocio", ha señalado Luis Gallego, consejero delegado de IAG desde el pasado mes de septiembre.

El grupo, que acaba de sacar adelante una ampliación de capital de más de 2.700 millones para hacer frente a la crisis derivada de la pandemia, cree que, dada la alta incertidumbre que existe en estos momentos, la capacidad en el cuarto trimestre de 2020 no será superior a un 30%, comparado con 2019, por lo que ya no se prevé que "los flujos de efectivo cubran los costes de las operaciones durante este periodo". Y eso, a pesar de que el grupo ha conseguido reducir los costes un 54%.

Aunque, a diferencia de marzo, ahora no hay cierre de fronteras como tal, esta segunda ola ha llevado ya a países como Alemania o Francia a confinar a sus ciudadanos, lo que dificultará aún más esta recta final de año para el sector aéreo. Además de estas restricciones a la movilidad, los viajes de negocios están muy mermados y el largo radio está parado. El sector sostiene que en realidad sí hay demanda de viajeros, pero que está paralizada por todas estas medidas impuestas por los diferentes países.

Gallego ha pedido a los gobiernos que adopten procedimientos para realizar test antes de las salidas de los vuelos y también posteriores a los vuelos para eximir a los pasajeros de las cuarentenas cuando vengan de países de riesgo. "Esto permitiría abrir rutas, estimular la economía y conseguir que las personas viajen con confianza. Cuando abrimos rutas, observamos que existe una demanda de viajes contenida", señala el ejecutivo.