Economía

Golazos de rentabilidad

Golazos de rentabilidad

El deporte, originalmente fuente de salud y diversión, ha devenido en un caudaloso río de dinero. Según la última lista de Forbes, Roger Federer, Cristiano Ronaldo y Lionel Messi superaron los 100 millones de dólares ganados cada uno... en un solo año, 2019. No parece mal caladero para pescar.

Luis García Álvarez, gestor del fondo Mapfre AM Behavioral Fund, sostiene que, aunque la pandemia no ha respetado tampoco a este sector, "las tendencias positivas que ya existían continúan e incluso se han acelerado en algunos casos", porque nos hemos cerciorado aún más "de la importancia del deporte en nuestra sociedad". Además, la pandemia ha rebajado "unos precios que ya antes de la crisis resultaban muy atractivos".

Estados Unidos ha ido siempre por delante en este rubro, "pero esto también hace que los precios de las franquicias deportivas resulten exageradamente superiores a los que se pueden encontrar en Europa", matiza García. "En nuestro continente, el proceso de profesionalización de la gestión está en una fase inicial, pero moviéndose rápidamente en la dirección correcta". Si a esto sumamos "las valoraciones mucho más atractivas de los activos", se entiende que "muchos inversores americanos estén girando la vista hacia el otro lado del charco, en busca de repetir la historia de éxito de las franquicias de la NBA, NFL o MLB en la última década".

Aquí el rey, ya sabemos, es el fútbol. Y parece dispuesto a reinar también en los mercados. El artículo "Professional sports: strategic approaches to investment attractiveness formation" publicado en la revista académica Economic Annals recuerda la horrible situación financiera de la industria futbolera... hasta 2011, cuando el equivalente a la patronal europea, la UEFA, dijo basta. Las reglas del fair play financiero, con ejemplares sanciones, no solo "llevaron a una reducción de las pérdidas", sino que estimularon "las inversiones a largo plazo en infraestructura y cantera". Desde entonces, los autores del artículo han detectado que "los clubes más estables financieramente más exitosos son los que han escogido el estilo norteamericano".

Oportunidades

García coincide en que "el fútbol en Europa ha pasado de ser un sector en el que resultaba imposible invertir a representar una de las mayores oportunidades en la actualidad". Sin embargo, "la gran mayoría de los inversores siguen anclados a viejos prejuicios y se están perdiendo esta historia de cambio". El fondo que gestiona, de renta variable europea, invierte, por ejemplo, en el Ajax de Amsterdam, el Olympique Lyonnais y el Borussia Dortmund.

Pero, ¿qué pasa con el (reconocido) talento patrio? "El fútbol español está por delante de cualquier otro en salud financiera. Los sistemas de seguimiento y control implantados por LaLiga han conseguido que, con la excepción de este año por el coronavirus, la práctica totalidad de los clubes españoles generen beneficios. Quizás falte comunicación para explicarles a los aficionados que, dado que los clubes de fútbol son ya sociedades anónimas deportivas, cotizar en bolsa aportaría liquidez, una fuente importante de financiación y, sobre todo, de mayor transparencia en la gestión", explica García.

Aunque no todo es fútbol en la feraz viña del deporte. El fondo de García también tiene "posiciones significativas en la compañía sueca MIPS, que ha patentado una tecnología para cascos de bicicleta y moto que protege al cerebro frente a posibles impactos rotacionales; en la multinacional alemana Adidas; en la empresa italiana de material (y software) de gimnasio Technogym, y en la cadena británica de gimnasios low-cost The Gym Group".

La consultora PwC divide en dos grandes áreas el conocimiento para acertar en la quiniela de la gestión deportiva. Por un lado, la infraestructura: "Los estadios, pabellones y otras instalaciones deportivas y de ocio suponen capital intensivo y una gran cantidad de decisiones clave". Por el otro, las contrataciones, entre las que se incluyen "boletería, ventas minoristas y concesiones, operaciones inmobiliarias y patrocinio". Pero PwC omite algo vital para cualquier movimiento en este área. Hágame caso: fíjese en Monchi, el mítico director deportivo del Sevilla FC.

* Disclaimer: este periodista reconoce que su visceral sevillismo puede haber influido en la redacción de esta última recomendación.