Economía

García Castaño niega haber participado en el espionaje de Villarejo para Repsol y Caixabank

García Castaño niega haber participado en el espionaje de Villarejo para Repsol y Caixabank

El excomisario, imputado en la causa, ha declarado hoy ante el juez de la Audiencia Nacional Manuel García Castellón

Enrique García Castaño, excomisario de Policía, ha negado su participación en el presunto espionaje de José Manuel Villarejo a Luis del Rivero, entonces presidente de Sacyr, por encargo de Repsol y Caixabank. Así lo aseguran fuentes jurídicas presentes en el interrogatorio como imputado del que fuera exjefe de la UCAO.

Su declaración tiene que ver con el llamado proyecto Wine y que investiga el titular del juzgado nº6 de la Audiencia Nacional, Manuel García Castellón, en la pieza separada 21 de la macrocausa Tándem. En esta causa, así, se trata de esclarecer los detalles de la contratación de Villarejo por parte de ambas citadas compañías del Ibex 35 para evitar que la constructora Sacyr pudiera hacerse con el control de la petrolera Repsol.

Rodrigo Álvarez, ex jefe de seguridad de Sacyr, que declaró como testigo hace alrededor de un mes, desgranó en sede judicial que García Castaño, conocido como «El Gordo», se acercó a él para hacer de enlace con Villarejo de cara a ofrecerle sus servicios, en este caso, para realizar un contraespionaje para Sacyr ya que en aquellos momentos, 2011, Del Rivero ya estaba siendo objeto del encargo de la petrolera y el banco. Sin embargo, el excomisario ha negado rotundamente esa descripción de los hechos y su participación en el proyecto investigado.

Según fuentes jurídicas, García Castaño ha relatado que fue Álvarez quien le preguntó por Villarejo directamente ya que Del Rivero sospechaba del presunto espionaje. Entonces, tal como ha contado al juez, le dijo al exjefe de seguridad de Sacyr que sí que le conocía y que disponía de una empresa. Pero ha rechazado, en este sentido, que su contratación fuera una recomendación suya.

Relación con Álvarez

Así las cosas, Álvarez en su declaración de hace varias semanas comentó que apenas conocía a «El Gordo», mientras que este último, hoy, ha dado una versión bien distinta. Según ha explicado, tenía una buena relación con el exjefe de seguridad de Sacyr y se veían de vez en cuando en su despacho de Canillas, para preguntarle especialmente por un problema en Libia. Y también ha dado un detalle de que su relación sería algo más estrecha ya que García Castaño recuerda que Álvarez le pidió el favor de trasladar de destino a su hija, inspectora de policía, ya que se había divorciado de su marido, que ostentaba el mismo puesto.

Asimismo, el excomisario imputado ha destacado, según fuentes jurídicas, que era público y notorio que Villarejo era por entonces un policía en activo, como agente liberado. Es más, ha reseñado que todo el mundo del entorno conocía su condición, ya que políticos y mandos de la cúpula policial iban a visitarle a su despacho en Torre Picasso.

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