Economía

Francia al ralentí por la huelga del transporte: trenes y vuelos cancelados en el 'jueves negro' contra la reforma de las pensiones

Francia al ralentí por la huelga del transporte: trenes y vuelos cancelados en el 'jueves negro' contra la reforma de las pensiones

Como estaba previsto, casi como una fatalidad, la huelga contra la reforma de la jubilación que prepara el Gobierno francés ha arrancado. Fuerte movilización, es un hecho. Simbólicamente, la Torre Eiffel está cerrada. Estaciones desiertas, viajeros que madrugaron más para llegar a sus trabajos en alguno de los pocos cercanías que circulan...

La huelga ha dejado a Francia sin el 90% de sus trenes de alta velocidad y sin el. 80% de los regionales. En París sólo circulan con normalidad las dos líneas que están automatizadas; otras 11 líneas están cerradas y en las otras tres hay menos convoyes y sólo circularán en horas punta.

Los chalecos rojos dispuestos en las estaciones de interconexión tenían poco trabajo esta mañana. La huelga estaba tan anunciada que muchos usuarios han preparado de antemano su desplazamiento al trabajo: comparten coche, tiran de bici o patinete o trabajan desde casa.

Tan concienciados estaban los ciudadanos que los atascos fueron menores en las carreteras que llevan a París. Por el contrario, la A-1 que une París con Lille y Bélgica presenta problemas debido a una operación caracol que ralentiza el tráfico. Sindicalistas han bloqueado también una plataforma logística

La protesta afecta también al transporte aéreo. Un sindicato de controladores secunda el paro. Esto ha llevado a Air France a cancelar el 30% de sus vuelos interiores y el 15% de los de medio recorrido. Easy Jet ha anulado 233 de sus vuelos. Los viajeros que llegan o salen de Francia van a descubrir por sí mismos cómo la policía simpatiza con la protesta: los controles de identidad son estrictos. Es decir que el agente emplea el doble o el triple de tiempo en mirar cada pasaporte...

Como previsto sólo el 40% de las escuelas han abierto sus puertas, faltos de maestros. La huelga también debe ser secundada por la mayoría de los 140.000 trabajadores de la empresa del gas y la electricidad.

Signo de los tiempos, sindicalistas y ministros se enfrentan en los medios de comunicación. La batalla de la opinión pública es clave. Los sindicalistas exigen la retirada del proyecto (aún no presentado) del Gobierno. Defienden que todo el mundo va a cobrar menos en un sistema de jubilización por puntos. Y demandan una cumbre social.

El Gobierno responde que lleva año y medio hablando con ellos y trata de pasar el mensaje de que su sistema será más justo y que no se puede continuar con 42 regímenes especiales, muchos de los cuales son deficitarios y por ende, financiados por el Estado.

Respondiendo a una consigna del presidente de la República, Emmanuel Macron, los ministros han salido a ocupar el terreno desde primera hora de la mañana. Así, Elisabeth Borne ministra de la Transición Ecológica estaba en la célula de crisis de RATP (metro, buses de París); Agnes Buzyn, ministra de Sanidad, en un hospital.

Tanto los sindicalistas como los ministros asumen que la huelga va a durar. Por lo menos, una semana. Algo que se irá sabiendo de día en día. En las próximas horas veremos la respuesta en la calle: se esperan 300.000 manifestantes en las 245 marchas convocadas.