Economía

Florito, el mayoral más triste del mundo: "No veo futuro a la fiesta de los toros"

Florito, el mayoral más triste del mundo:

La furia de la pandemia, allá por marzo, cuando los idus soplaban iracundos de desolación, partió en dos la familia de Florito. Su mujer, Rosa, enfermera de profesión, se quedó aislada con su hijo Álvaro en Las Ventas, rodeados de la soledad granítica de la plaza; a él lo encerraron con su hija Claudia en este rincón de 40 hectáreas de Talavera, entre Oropesa y Alcañizo, rodeados de bueyes y encinas. Claudia es veterinaria; Álvaro, ingeniero aeroespacial. «Fíjese que dentro de toda la tragedia,