Economía

El verdadero rostro de la RSC: buenismo o propaganda

El verdadero rostro de la RSC: buenismo o propaganda

Nuestros jefes nos preguntaban por la familia, Seat hacía respiradores, Amancio Ortega parecía un superhéroe, Telepizza regalaba comida... Unos dicen que mientras los políticos han quedado con las vergüenzas al aire, las empresas sí han respondido. Los más escépticos sospechan que, con los consumidores confinados, no había otra cosa para vender que la bondad de la empresa, eso que técnicamente ha venido llamándose últimamente responsabilidad social corporativa (RSC). Entre medias, quienes ven que la pandemia no nos está cambiando, sino acelerando ciertas tendencias que ya venían asomando, consideran que la RSC puede aprovechar una interesante