Economía

El respaldo del Gobierno al cambio de compañía de teléfono movilizaba a 15.000 técnicos por España

El respaldo del Gobierno al cambio de compañía de teléfono movilizaba a 15.000 técnicos por España

El último criterio del Gobierno para la portabilidad, como se denomina el cambio de compañía de teléfono, abría la puerta a la movilización de 15.000 técnicos dentro del sector; un paso de la cifra de 5.000 a la que se había conseguido reducir con el primer criterio de prohibición hasta la poción de máximos de recuperar los 20.000 profesionales que en total se estiman para las telecomunicaciones españolas.

Según fuentes de estas empresas consultadas por EL MUNDO, el total de instaladores, operarios y técnicos de mantenimiento alcanza en España la cifra de 20.000, pero durante las primeras semanas de confinamiento se había reducido a 5.000, como consecuencia de un primer decreto del Ejecutivo. Sin embargo, la pasada semana el Gobierno devolvió la posibilidad del robo de clientes entre operadores, con la recuperación de la actividad para esos especialistas. Otras fuentes de los operadores advierten de que el segundo decreto del Gobierno mantenía limitada la portabilidad de las líneas fijas, por lo que nunca llegaría a alcanzarse de nuevo ese total máximo de 20.000.

En cualquier caso, el Gobierno procedió a recuperar la portabilidad mediante una flexibilización que ha necesitado de la intervención de la Comisión Nacional del Mercado y la Competencia (CNMC), para arrojar luz sobre las condiciones a aplicar por los operadores. Competencia ha establecido un cupo del 25% por compañía para la portabilidad móvil durante el estado de alarma, tomando en cuenta el número de clientes previo a este escenario excepcional.

Estas medidas provisionales de Competencia tratan de aclarar las condiciones aplicables para la actividad comercial de los operadores, que habían visto alteradas sus prácticas en dos decretos distintos, primero con una prohibición (real decreto-ley 8/2020 de 17 de marzo) y después con la flexibilización de la norma (RDL 11/2020, de 31 de marzo).

La primera prohibición había satisfecho a operadores como Telefónica u Orange, que estimaban prioritario concentrarse en el sostenimiento de las redes en estos picos de consumo y evitaban también la pérdida de clientes durante estas semanas. Otras compañías, como MásMóvil, no veían justa la decisión, pues se privaba al ciudadano de la opción de reforzar sus tarifas de datos o de reducir las tarifas de determinados servicios, por ejemplo, requerimientos de la ciudadanía perfectamente posibles durante el confinamiento.

Intervención de la CNMC

La resolución de la CNMC anunciada este lunes trata de responder a la preocupación manifestada desde el sector, y lo hace con el mencionado cupo del 25%, que se incrementará por tramos sucesivos del 15% en función de la demanda, aplicando los criterios establecidos en las especificaciones hoy vigentes.

Así, en el caso de la portabilidad fija, se establece un límite técnico transitorio por operador de 50 portabilidades al día, teniendo en cuenta que en la mayoría de los casos será necesario el desplazamiento de personal al domicilio del abonado.

Por último, los productos empaquetados (telefonía fija, móvil, banda ancha y televisión) podrán seguir comercializándose mientras dure el estado de alarma... con condiciones. La CNMC advierte de que "sólo podrán materializarse los cambios de operador en los que todos los servicios fijos y móviles asociados al paquete puedan ser portados sin necesidad de desplazamiento de personal técnico al domicilio del cliente, y sin que el usuario tenga que ir al centro de atención del operador, excepto en casos excepcionales de fuerza mayor".

En la práctica, tal y como admite la CNMC, "la mayoría de los cambios deberán ser suspendidos puesto que la portabilidad de la línea fija generalmente está asociada a un cambio de infraestructura física del acceso telefónico del cliente y para ello es necesario que el personal técnico del operador acuda al domicilio del cliente".

Eso sí, en estas circunstancias, el usuario podría solicitar la portabilidad de un servicio empaquetado y que el operador no le obligue a realizar la portabilidad fija tras el estado de alarma, con lo que el que el cambio de número o números móviles sí podría efectuarse por parte del cliente. Es decir, el consumidor estaría también en disposición de acceder a un nuevo contrato de fibra siempre que renunciara a su número de teléfono fijo.