Economía

El PP brinda al Gobierno un acuerdo clave en el Pacto de Toledo

El PP brinda al Gobierno un acuerdo clave en el Pacto de Toledo

El consenso sobre las pensiones da luz verde reformar el sistema en los próximos meses

El Pacto de Toledo consagrará hoy, en plena pandemia y tras más de cuatro años de negociaciones fallidas, un acuerdo clave para el país, pues dará el pistoletazo de salida a una de las reformas más esperadas por Bruselas y temidas por los españoles: la del sistema de pensiones. El líder del PP, Pablo Casado, confirmó ayer que votará a favor del documento de recomendaciones que debate hoy la comisión parlamentaria, ratificando así su apoyo al Gobierno en «pactos de Estado de largo radio». Las veintiún recomendaciones parecen esquivar así los votos en contra, a falta de conocer la posición de Vox. No se descartan tampoco abstenciones por parte de ERC o EH Bildu, que tachan de «insuficientes» las recomendaciones propuestas.

La importancia de este consenso en la comisión no es en absoluto menor, pues da margen al Ejecutivo de Pedro Sánchez para poner en marcha una de las reformas que Bruselas ha señalado como condición para recibir los fondos de reactivación por el Covid. La debilidad parlamentaria del Ejecutivo hace que el apoyo de la oposición despeje la tramitación de una reforma en la que ya trabaja el ministerio de Seguridad Social y que se asentará sobre los pilares marcados en las recomendaciones del Pacto.

En concreto, el texto recomienda que el Estado financie vía Presupuestos o con transferencias directas los gastos impropios del sistema de la Seguridad Social, como son las bonificaciones o prestaciones por desempleo. La separación de fuentes de financiación se hará de forma progresiva, pero se marca el año 2023 como fecha límite, coincidiendo con el final de la legislatura. Además, para solventar los problemas contables derivados de los préstamos del Estado, el Pacto de Toledo propone compensarlos con el traspaso de su patrimonio e inmuebles a las administraciones afectadas.

Las recomendaciones no plantean, sin embargo, una reforma muy profunda del sistema. De hecho, destaca la indexación del retiro con el IPC y se plantea como posibilidad a estudiar la elección de los años más favorables de la vida laboral para el cálculo de la pensión, lo que compensaría carreras con «agujeros» por desempleo o precariedad.

Sí que se apremia al Ejecutivo a incentivar la aproximación de la edad real de jubilación y la legal y marca un plazo de tres meses para que se compensen los coeficientes reductores de las prejubilaciones. Igualmente se llama a incentivar los planes de pensiones de empresa frente a los individuales y a garantizar las prestaciones de viudedad a las parejas sin vínculos matrimoniales. El texto puede aún verse sometido a cambios vía votos particulares.

Ver los comentarios