Economía

El populismo amenaza con enterrar la Comisión de las pensiones: "Da igual el Pacto de Toledo o de Salamanca"

El populismo amenaza con enterrar la Comisión de las pensiones:

El Pacto de Toledo se enfrenta a la que puede ser su última legislatura. La comisión del Congreso que trata de solidarizar entre los partidos el coste político de reformar las pensiones será la más fragmentada en sus 24 años de historia. Si por definición esto dificulta un acuerdo que debe ser unánime y cada vez menos aplazable, una nutrida representación de partidos populistas antagónicos eleva esa dificultad hasta un punto que ahora mismo parece inalcanzable para la política española.

«Nuestro planteamiento obligará a replantearse todo», explica Jorge Buxadé, eurodiputado y portavoz del comité de campaña de Vox. «No hay que elevar el Pacto de Toledo a sagrado. Hay que garantizar las pensiones, sea con el Pacto de Toledo o el de Salamanca».

El populismo se cuenta en casi un tercio de los 350 diputados que conforman la Cámara Baja. El grupo liderado por Santiago Abascal es la tercera fuerza del Congreso con 52 escaños, y considera que el acuerdo nacido hace 24 años para reformar las pensiones sin ruido partidista ni uso electoral ya no sirve. En la campaña electoral, Macarena Olona, secretaria general del grupo parlamentario, lo definió como «un marco de debate que ha establecido el consenso socialdemócrata para ofrecer las mismas recetas de siempre».

Buxadé evita adelantar la sentencia de muerte para un acuerdo que exige unanimidad sobre un problema que supone el 40% del gasto público y afecta directamente a más de nueve millones de pensionistas. «Si nos llaman, iremos para debatir y buscar una solución, pero todo depende de quién convoque el Pacto y de si al hacerlo limita la discusión con un marco que nos deja fuera».

El responsable de Vox indica que su partido es favorable a un sistema mixto de capitalización voluntaria, que también debe ser voluntario alargar la edad de jubilación más allá de los 65 años. Asimismo, considera necesaria una auditoría de los pagos de las pensiones para quienes no hayan contribuido al sistema.

Vox enmarca todo lo anterior en el principio de que los pensionistas no pueden salir perdiendo o asuman recortes. «No podemos recortar pensiones para sostener un aparato político excesivo o porque me digan que es intocable el gasto ideológico de subvenciones a sindicatos. Los partidos políticos no explican la realidad». Las soluciones a largo plazo, según esta formación, pasan por una política agresiva de empleo y fomentar la natalidad.

En el otro extremo de la nueva comisión de las pensiones pueden encontrarse partidos como Unidas Podemos, con 35 diputados, o Bildu, con cinco. El partido liderado por Pablo Iglesias fue responsable de que en la pasada legislatura se frustraran los acuerdos trabajados durante más de dos años. Lo hizo inmediatamente después de la convocatoria de las elecciones del 28-A.

"Será imposible"

En esos acuerdos trabajó el ex diputado de Ciudadanos, Sergio del Campo, que se muestra pesimista. «Ojalá me equivoque, pero me da la sensación de que si fue difícil en la anterior legislatura, con la polarización actual será imposible». Del Campo recuerda que llegó a la Comisión con sus propias ideas y que después aparcó recetas propias «para sumar entre todos».

Subraya el hecho de que un instrumento antipopulismos como el Pacto de Toledo cuente ahora con tanta presencia populista. «Si se tumba la reforma de 2013 y se vuelven a ligar las pensiones al IPC, aún se puede tirar de crédito unos años pero las decisiones de reforma hay que tomarlas ya para mantener la Seguridad Social».

«El panorama es muy complicado», explican desde el Partido Popular al ser preguntados por las posibilidades de acuerdo en materia de pensiones dado lo enfrentado de los planteamientos. Y recuerdan: «En un debate, desde Vox se llegó a plantear o comunidades autónomas o pensiones. Es puro populismo».