Economía

El Ministerio de Economía llamará a las telecos para aclarar el nuevo criterio que permite la portabilidad

El Ministerio de Economía llamará a las telecos para aclarar el nuevo criterio que permite la portabilidad

¿Se pueden captar clientes de otras compañías de teléfono? ¿Hasta qué punto son inamovibles las tarifas? Las dudas que asaltan a los clientes también alcanzan a la empresas del sector de las telecomunicaciones, que este martes se encontraron con un nuevo cambio de normativa por parte del Gobierno. Ante el nuevo escenario generado, el Ejecutivo se ha comprometido a mantener este miércoles por la tarde un encuentro telemático durante el que se aclararía a las compañías los nuevos criterios adoptados además de los primeros detalles de las decisiones anteriores.

Según ha podido saber EL MUNDO, la Secretaría de Estado de Telecomunicaciones, adscrita al Ministerio de Asuntos Económicos y Transformación Digital, tiene convocada una reunión este miércoles con los máximos responsables de empresas de este sector, en el que se encuentran Telefónica, Orange, Vodafone, MásMóvil y Euskaltel, entre otros.

Hay motivo para las explicaciones, pues se ha vuelto a permitir la portabilidad, como se denomina el cambio de un operador a otro, si bien se ha determinado que las telecos mantengan sus tarifas a los usuarios que no puedan ejecutar cualquier cambio de empresa, dadas las restricciones en desplazamientos físicos. En la práctica, esto se traduciría en una congelación de precios durante el estado de alarma.

La nueva regla expuesta por el Gobierno "matiza que la suspensión de la portabilidad sólo afecta a aquellas operaciones en las que exista necesidad de los usuarios de desplazarse físicamente a tiendas o de que se realicen intervenciones físicas en su domicilio". Es decir, el Ministerio recula con respecto al decreto ley de 17 de marzo, en el que se especificaba que, "mientras esté en vigor el estado de alarma, se suspenderán todas las operaciones de portabilidad de numeración fija y móvil".

En el nuevo paquete de medidas anunciado este 31 de marzo, se añade asimismo que "los usuarios no puedan ver sus tarifas incrementadas durante el tiempo en que no puedan solicitar un cambio de compañía".

Se primó a los tradicionales y ahora a los nuevos

Esta última tesis a priori favorece a las compañías que acostumbran a ganar contratos de la competencia, como viene siendo el caso de MásMóvil, y perjudicaría a otras más asentadas, por ejemplo al operador incumbente, Telefónica. Con el anterior criterio, estos operadores tradicionales habían conseguido librarse de una preocupación para su negocio, pero los nuevos y alternativos, tal y como exponen en el sector a este diario, creían que el estado de alarma se había aprovechado para detener su progresión, precisamente cuando podrían atender demandas de los ciudadanos: más datos de internet en móvil, un refuerzo del fijo, tarifas más bajas en pleno auge del ERTE... Según la nueva norma, sí se podrá, por ejemplo, recibir una tarjeta SIM en el hogar, siempre que no se requiera una instalación en casa. Así, la portabilidad es de nuevo factible.

Equipos desconcertados en las telecos

Dentro de cada una de estas empresas se han generado numerosas dudas, incluidas no pocas de materia laboral, pues muchos equipos de las compañías están dedicados a esta rama comercial del negocio y no acababan de tener claro si podían seguir desarrollando su trabajo. Parece claro, al menos, que las promociones no estarán permitidas durante el estado de alarma, aunque se pueda cambiar de operador.

Maite Arcos, directora general de Telecomunicaciones, y Ramón Pérez de Vargas, subdirector general de Atención al Usuario, han coordinado la nueva reunión con las empresas del sector, fundamentales actualmente para el sostenimiento de las redes en un momento de máximo consumo.

Por estas circunstancias, el regreso de la portabilidad se ha encontrado con críticas como la de UGT, que ha tachado de "frivolidad" este "superfluo" nuevo criterio. Los operadores virtuales, aquellos que utilizan redes ajenas, podrían acabar beneficiados frente a los que aportan servicios convergentes, completos, "que en estos momentos tan difíciles están garantizando lo que el propio Gobierno ha considerado un servicio esencial".