Economía

El 'low cost' apuesta a la baja por España

El 'low cost' apuesta a la baja por España

El pasado mes de agosto Ryanair anunció el cierre de tres sus bases en España (Tenerife, Gran Canaria y Girona) argumentando que ya no eran rentables. Esta semana ha sido su rival en el negocio del low cost Norwegian, la que ha anunciado que clausura la de Madrid con la misma justificación. Estos anuncios han sido polémicos, no sólo por el impacto en el empleo (se calcula que alrededor de 700 puestos perdidos), sino porque el sector turístico teme que, con los cierres, estos destinos pierdan conectividad aérea.

Ryanair, la aerolínea que más pasajeros mueve en España, tiene más de un millón de asientos en las tres bases que va a cerrar. Norwegian es la octava mayor aerolínea en el país, con casi nueve millones de pasajeros transportados en un año hasta agosto, de los cuales 1,29 en Madrid. Se trata del cuarto aeropuerto español en volumen de pasajeros tras Málaga, Barcelona y Alicante. Son parte de estos asientos los que están en juego.

"El negocio aéreo está muy revuelto, ha habido excesiva capacidad de oferta que ha tensionado os precios y los márgenes", señala José Luis Zoreda, presidente del lobby turístico Exceltur. Según explica Javier Gándara, presidente de ALA, la Asociación de Líneas Aéreas, "que una aerolínea cierre una base no significa que deje de volar a ese destino".

"Hay una diferencia entre tener una base y la conectividad. La primera es decision de caracter operativo y estratégico. El de las compañías aéreas es un negocio muy complicado y por eso vemos quiebras continuamente, porque la supervivencia es difícil", señala Gándara, que cree que no "es que España haya dejado de ser un destino atractivo para estas compañías, sino que los cierres se deben más bien a razones comerciales y de estrategia".

Para Zoreda, las aerolíneas "se están centrando en las rutas más rentables. Muchas han abierto bases en destinos en un buen momento pensando que era rentable hacerlo y luego se han dado cuenta de que no lo eran".

En el caso de Ryanair y Norwegian, comparten, con muchos matices, el modelo low cost y ambas han sido las más perjudicadas por los retrasos en la entrega de los Boeing 737 Max. Esta es una de las razones que han dado para justificar los cierres y recortes de personal. Las dos contaban con estos aparatos para volar este verano, pero Boeing está revisando el modelo tras los accidentes mortales ocurridos, por lo que la entrega ha quedado en suspenso.

"Este retraso es un shock ara los planes de flota, porque te descabalga todo", dice Gándara, que es también director de Easyjet.

Por eso, indican en ALA, el cierre de una base es un cúmulo de decisiones. En el caso de Norwegian, se trata de "una compañía que ha apostado por rutas transoceánicas", explican fuentes del sector. Esto ha tenido un impacto en su negocio, pero "no significa que España deje de ser un destino atractivo", señalan.

Tras la quiebra del turoperador Thomas Cook, diferentes agentes del sector (hoteleros, autoridades...) se le ha pedido a la aerolínea que reconsidere su decisión de cerrar las bases aprovechando el vacío que ha dejado el grupo británico.

Para ALA, "no es tan fácil cubrir el hueco de Thomas Cook", que suponía 650.000 asientos en la temporada de invierno. Condor, la aerolínea alemana, sigue operando, pero no así la inglesa, que tenía 50 aviones, "no era precisamente pequeña y no hay capacidad de reacciona a corto plazo como para cubrirla", afirman.