Economía

El Gobierno castiga a las empresas y les hace pagar el 40% del alza fiscal

El Gobierno castiga a las empresas y les hace pagar el 40% del alza fiscal

Estima que la recaudación supere su récord de 2019 un año antes de que el PIB vuelva al nivel precrisis

Buena parte de los mimbres de los Presupuestos se asientan sobre unas hipótesis fiscales en las que la recaudación alcanza el año que viene su nivel récord, superando el nivel de 2019 pese a que la actividad no se repondrá del rejonazo de la crisis, como muy pronto, hasta finales de 2022 si se logran aprovechar por completo los fondos europeos, según las previsiones del Ejecutivo. Y hasta 2024 si se yerra el tiro. Porque las cuentas se basan en el primer escenario, aquel en el que España crece un 9,8% si logra exprimir al máximo los 27.000 millones en fondos europeos, con el consiguiente impacto sobre la recaudación que, incluso con esas, sube un 13%, más en las estimaciones del Ejecutivo que el propio PIB nominal -un 10,8%-.

Ante ello, la estimación tiene considerable riesgo de naufragar si la actividad no alcanza un crecimiento que ningún organismo pronostica para España. Todo ello, añadiéndose que buena parte de las subidas de impuestos en las que se basa la estimación de Hacienda de mayores ingresos son de tributos que se van a crear por primera vez, con el consiguiente riesgo de desviación. Así, la tasa Google, Tobin, el tributo a los envases de plástico y el de residuos ingresan 3.170 millones de los 6.023 estimados para 2021: más de la mitad del aumento fiscal.

Pese a incluir el impacto de los fondos europeos sobre la actividad, ni los Presupuestos ni el cuadro macroeconómico adjunto hace lo propio sobre el efecto en el PIB de las subidas de impuestos. Un golpe que puede ser considerable, ya que casi el 40% del aumento recaudatorio previsto para 2021 procede de las empresas, una variable que tiene una correlación directa sobre la actividad, máxime cuando las empresas pagarán 2.291 millones de incremento fiscal, casi un 40% del total.

Ante ello, el Ejecutivo prevé un espectacular aumento de los ingresos por Sociedades del 20,7%, hasta los 21.720 millones de euros. También se dispara el consumo a la vista de que el IVA repunta sus ingresos un 13,9%. Y el IRPF crece un 7,8%, a rebufo del empleo. Todo ello, pese a que la exención de las indemnizaciones por despido o cese del trabajador prevé que dejará de ingresar un 40,7%, es decir, el Ejecutivo pronostica que habrá un aumento de despidos frente a 2020, ante empleados que salgan del ERTE y vayan al paro. Curiosamente, pese a reducir la reducción fiscal de los planes de pensiones o elevar el IVA a las bebidas azucaradas del 10% al 21%, el Gobierno estima que el conjunto de beneficios fiscales aumentarán un 2,9%, al suponer la pérdida de recaudación 39.049 millones de euros. Las dudas se multiplican en unas previsiones que amenazan con sucumbir ante la evolución económica.

Ver los comentarios