Economía

El coronavirus compromete el suministro de mercancías de China

El coronavirus compromete el suministro de mercancías de China

La economía de Castellón mira expectante estos días a China y se prepara ante un eventual 'contagio económico' producido por las estrictas medidas aplicadas en el gigante asiático para contener la epidemia por el coronavirus COVID-19. La crisis sanitaria que estalló a finales de enero ha paralizado el mercado interno de China y la activación de la alerta durante los últimos días de las celebraciones por el Año Nuevo chino han multiplicado de forma exponencial el riesgo de retrasos y desabastecimiento puntual para los importadores.

Castellón no escapa a esta amenaza. China es un mercado clave para el suministro de materias primas en la industria esmaltera y también es proveedor prioritario para componentes y sistemas electrónicos de los que se aprovisionan empresas de maquinaria cerámica. Aunque desde las patronales de ambos sectores, ANFFECC y Asebec, se descarta ningún problema de desabastecimiento por el momento, las empresas empiezan a buscar planes alternativos antes posibles demoras en las próximas semanas en los pedidos previstos para estas fechas, comprometidos ahora por la irrupción de la epidemia. Tampoco la patronal azulejera Ascer ha detectado incidentes.

Las empresas consultadas por este diario se muestran confiadas en que el bloqueo del mercado interno de China irá desapareciendo en las próximas semanas, pero también son conscientes del riesgo real a una demora de las mercancías programas a partir de ahora. La reactivación del tráfico marítimo es clave para la vuelta cuanto antes a la normalidad. Hasta el próximo 20 de febrero los barcos no partirán del puerto de Shangái, matizan estas fuentes. Tampoco estarán operativas las fábricas hasta esa fecha. «Teniendo en cuenta que el trayecto desde China cuesta unas cuatro semanas, el barco que no hubiera salido antes del 3 o 4 de febrero de China, lo va a tener difícil para llegar aquí antes de marzo», indican estas fuentes. Es más, en el caso de materiales que tuvieran que estar fabricándose ahora, en pleno parón del mercado interno por el coronavirus, estos «podrían no llegar a España hasta el mes de mayo», puntualizan.

En la visita a la fábrica de Esmalglass-Itaca realizada esta semana, la dirección de la esmaltera, líder en el mundo, ya advirtió del riesgo latente en China. Los trabajadores de sus centros logísticos en el país asiático están regresando poco a poco a sus puestos de trabajo bajo estrictas medidas de seguridad. Los responsables insistieron en que, si bien no hay problemas de suministro en la actualidad, habrá que seguir de cerca el devenir de los acontecimientos más allá de finales de febrero o principios de marzo.

Según el jefe de Internalización de la Cámara de Comercio de Castellón, Joaquín Andrés, a la provincia esta situación «le afecta en ambos sentidos, de importación y exportación, pero en mayor medida a los aprovisionamientos de China de productos químicos orgánicos e inorgánicos, plásticos, maquinaria y material eléctrico, que en 2019 sumaron con el resto de capítulos una media de 18 millones de euros mensuales entre enero y junio». Las exportaciones de Castellón lideradas por fritas y esmaltes, que representa cerca del 40% del total las operaciones, alcanzaron cifras medias en ese periodo de 11 millones de euros.