Economía

El Banco de España ve pérdida de salarios tendencial y una mayor temporalidad

El Banco de España ve pérdida de salarios tendencial y una mayor temporalidad

El organismo constata un empeoramiento significativo de las rentas salariales a partir de la crisis de 2008

El Banco de España ve una pérdida de salarios y de rentas laborales tendencial a lo largo de distintas generaciones, desde 1967, sobre todo tras la crisis de 2008 y avisa de un empeoramiento en los contratos temporales «persistente y gradual». Según el informe Tendencias laborales intergeneracionales en España en las últimas décadas» publicado este lunes por el Banco de España, la duración de los contratos temporales para trabajadores de menor cualificación era de entre cuatro y cinco meses en 2005, dependiendo de la edad, y ha pasado al entorno de los tres meses en 2017.

«La disminución es persistente y gradual, y no se observan patrones cíclicos, por lo que este fenómeno parece tendencial», señala al tiempo que recuerda que la proporción de trabajadores temporales ha ido creciendo desde que se introdujo este contrato en el Acuerdo Económico y Social de 1984.

En relación a los contratos parciales, señala que hay una clara tendencia estructural hacia una menor duración de la jornada laboral, que afecta a todos los grupos de edad, de nivel y de educación.

El análisis advierte de que en los últimos años esa tendencia se ha acelerado en las edades más tempranas, tanto para los menos formados como entre los jóvenes con estudios medios.

El artículo incide también en que las rentas salariales medias y anuales han caído a lo largo de las distintas generaciones sobre todo a partir de la crisis económica de 2008.

Así, mientras los trabajadores con estudios bajos nacidos en 1967 recibían un salario mensual de unos 2.000 euros cuando tenían 40 años o de 4.000 euros si tenían mayor cualificación, los trabajadores nacidos en 1977 cobraban en 2017 un importe menor que la generación de la década anterior.

Antes de la crisis de 2008 la evolución de los salarios entre generaciones aumentaba ligeramente y mientras la renta anual típica de un trabajador universitario nacido en 1967 era algo superior a 20.000 euros anuales a los 30 años, a esa misma edad, la renta de uno nacido 10 años después aumentaba a 25.000 euros.

Con la llegada de la crisis financiera las curvas de renta anual empeoraron significativamente y la renta laboral de los trabajadores más jóvenes menos formados cayó desde los 8.267 euros anuales para los nacidos en 1977 hasta los 6.223 euros para los nacidos en 1987.

El Banco de España ve en este empeoramiento de rentas un componente cíclico, por lo que afirma que «es de esperar que no sean permanentes», no obstante subraya que será difícil un buen desarrollo profesional a medio y largo plazo para aquellos jóvenes que entraron en el mercado laboral en un momento de recesión.