Economía

El bajo precio del petróleo agudiza en Rusia la crisis general y provoca un rifirrafe con Arabia Saudí

El bajo precio del petróleo agudiza en Rusia la crisis general y provoca un rifirrafe con Arabia Saudí

La moneda nacional alcanza su nivel más bajo cuando hace falta un gasto importante para combatir el coronavirus

La crisis del coronavirus en Rusia ha coincidido con el desplome de los precios del petróleo, cuya exportación es vital para le economía del país, lo que a su vez ha situado al rublo, la moneda nacional, en su valor más bajo en los últimos años. Los expertos rusos ya advierten de que las arcas del Estado se resentirán en un momento en el que hará falta acometer un enorme gasto para hacer frente al Covid-19 y, más todavía, para sanear la economía una vez remita la pandemia.

A principios de marzo, Rusia vetó el recorte que proponía la OPEP para estabilizar los precios del crudo, lo que condujo a su hundimiento. Desde entonces, su valor no ha dejado de caer, teniendo en cuenta además que Arabia Saudí, que en principio estaba de acuerdo en reducir la producción, la aumentó y empezó a vender el petróleo en el mercado internacional a precio de saldo, lo que causó malestar en el Kremlin. Moscú abogaba por dejar la producción como estaba, sin recortes, pero también sin aumentos desmesurados.

Así que el presidente Vladímir Putin, apremiado por la situación económica de su país y bajo la presión de su homólogo estadounidense, Donald Trump, se ha visto obligado a tomar cartas en el asunto y, ayer viernes durante una reunión a distancia con sus colaboradores, cedió y se mostró dispuesto a disminuir la producción de oro negro rusa, justo en la víspera de la reunión online que el lunes llevará a cabo el cártel petrolero mundial y sus aliados, la OPEP. Habló de una reducción "preliminar" de la producción de 10 millones de barriles diarios de crudo para, dijo, "equilibrar el mercado". El anuncio disparo hacia arriba los precios.

Pero Putin dijo también que quienes rompieron el acuerdo en Viena el pasado 6 de marzo fueron, no los rusos, sino los saudíes, porque querían, según él, "deshacerse de sus competidores", en concreto de las compañías norteamericanas de esquisto. Estas palabras han causado indignación en Riad. El ministro de Energía de Arabia Saudí, Abdulaziz bin Salman al Saud, ha tachado de "categóricamente falsas" las acusaciones de Rusia sobre el supuesto rechazo de Arabia Saudí a extender el acuerdo entre los países de la OPEP.

Mientras tanto, el coronavirus en Rusia siguen avanzando, aunque de forma moderada. Según los últimos datos sobre la evolución de la pandemia, el país en su conjunto ha registrado 582 nuevos casos, lo que eleva el total a 4.731 y el de fallecidos a 43. En Moscú el aumento de infectados por el COVID-19 ha sido de 434, situando el total en la capital rusa en 3.427 infectados, según un cálculo correcto aunque la Alcaldía de Moscú da la cifra de 3.357, y 24 muertos.