Economía

División entre las telecos ante la vuelta de la portabilidad: "Puede poner en riesgo la seguridad"

División entre las telecos ante la vuelta de la portabilidad:

En un momento de cohesión en los operadores de telecomunicaciones, comprometidos con el sostenimiento de las redes en unos momentos de máximo consumo por el coronavirus, la portabilidad se ha convertido en el elemento de discordia. El Gobierno ya ha cambiado en dos ocasiones el criterio para los cambios de compañía, primero mediante una suspensión de la llamada portabilidad y posteriormente con su reactivación, siempre sometida a condicionantes. Orange ya ha dado el paso de expresar sus dudas al respecto: "La compañía considera que flexibilizar la obligación de suspensión de la portabilidad puede poner en riesgo la seguridad, tanto de los clientes como de los equipos logísticos y técnicos, elevando de manera sustancial el movimiento de personas en una situación crítica de contagio en nuestro país".

El sector de telecomunicaciones se divide en dos frentes o posturas. Los operadores clásicos, como Telefónica, creen que es momento de minimizar los cambios entre compañías. El primer criterio del Gobierno de suspender la portabilidad impedía esos saltos de clientes y en la práctica diluía las actividades comerciales o promocionales, que carecían de sentido si el consumidor no podía pasar líneas de una a otra empresa. Las telecos tradicionales veían con buenos ojos la decisión; de hecho, les protegía de fugas en un momento tal delicado como el actual para toda la actividad económica.

Frente a esa posición, se encuentra la de los operadores alternativos, los nuevos, los que han tendido en los últimos años a arrebatar clientes a sus competidores tradicionales y que, con la suspensión inicial de la portabilidad, habían visto interrumpida súbitamente cualquier progresión. A entender de estas compañías, en el actual escenario resulta oportuno dar opciones al consumidor par que elija, por ejemplo, mejores condiciones de internet o tarifas de móvil más baratas. MásMóvil destaca entre estos operadores alternativos, los que habrían recibido un espaldarazo gracias a la última tesis impulsada desde el Ejecutivo.

El último decreto "matiza que la suspensión de la portabilidad sólo afecta a aquellas operaciones en las que exista necesidad de los usuarios de desplazarse físicamente a tiendas o de que se realicen intervenciones físicas en su domicilio".

Desde Orange se cree que la nueva posibilidad facilita los contactos y por tanto los contagios: "La ejecución de los procesos implica movimientos de personas. Los empleados de Orange, así como los de las numerosas empresas que participan en los procesos de provisión y logística, tendrían que desplazarse a los domicilios de los clientes, tanto para la instalación de servicios fijos como para la entrega de nuevas SIM o terminales". Efectivamente, con la nueva normativa por decreto se restringirían las instalaciones en el hogar, pero se potenciaría el envío y la recepción de los materiales en el hogar.

Telefónica llevó a cabo un encuentro telemático interno en el que la cúpula transmitió sus impresiones a la plantilla y, tanto el presidente ejecutivo José María Álvarez-Pallete como el consejero delegado Ángel Vilá dejaron claro que "la salud y la seguridad de las personas están por encima de la batalla comercial". "No vamos a poner en riesgo a nuestra gente", expusieron.

Desde Vodafone se cree que la vuelta de la portabilidad "podría poner en riesgo la capacidad de los operadores de atender las actividades relacionadas con asegurar el servicio (nuevas altas, modificaciones de contratos vigentes, atención, mantenimiento) y garantizar la conectividad".

Fuentes de estas compañías reconocen que no tienen claro si está prohibida a día de hoy la actividad comercial y promocional, en pleno encierro frente al Covid-19, ya que la reactivación de la portabilidad justificaría esas actuaciones. Ante esa posibilidad, el operador de origen francés ha comunicado que, "una vez flexibilizada la obligación de suspender la portabilidad, Orange se compromete durante la vigencia del estado de alarma a limitar su actividad comercial". Sin embargo, la teoría no siempre se lleva a la práctica: esas explicaciones no quitan que ésta u otras compañías puedan seguir llevando acabo -de hecho así ocurre- portabilidades de clientes que han conseguido ganar.