Economía

Disminuye la confianza empresarial alemana

Disminuye la confianza empresarial alemana

El estado de ánimo de los exportadores de los 2 a los 0,9 puntos en enero

Tras sortear por los pelos la recesión técnica en 2019, los datos macro alemanes están bajo la lupa este principio de año, en busca de síntomas de mejora o confirmación de la parálisis. Y las primeras pistas no invitan precisamente al optimismo. El estado de ánimo entre los exportadores alemanes sigue deteriorándose. Según una encuesta realizada por el Instituto de Investigación Económica de Múnich, una encuesta en la que participan 2.300 empresas, el barómetro cayó de 2,0 a 0,9 puntos en enero, a pesar de la disputa comercial desactivada entre Estados Unidos y China y todavía sin tener en cuenta los estragos que amenaza con causar el coronavirus chino. «Las incertidumbres recientemente decrecientes en los mercados mundiales aún no se reflejan en una mejor situación de orden para los exportadores alemanes», ha dicho el presidente de Ifo, Clemens Fuest.

El desarrollo es diferente sector por sector. Los fabricantes de procesamiento de datos y dispositivos ópticos tuvieron que soportar un descenso significativo. «Sus exportaciones se están desarrollando de manera algo menos dinámica», dijo Fuest. También la industria farmacéutica y a los fabricantes de alimentos y bebidas cuentan con malas expectativas. «En la industria automotriz, sobre todo, el escepticismo sobre el aumento de las ventas al exterior aumentó», mientras que en la industria química, cada vez más empresas informan sobre pedidos adicionales desde el extranjero, así como en la industria del mueble.

Todo apunta, por tanto, a que los conflictos comerciales y las incertidumbres políticas como el Brexit que influyeron negativamente en el intercambio mundial de bienes en 2019, también seguirán presentes en 2020. La Cámara de Comercio e Industria alemana pronostica una disminución de las exportaciones alemanas del 0,5 por ciento para el año en curso. Ese sería peor dato desde la crisis económica y financiera de 2009. Pese al notable repunte de los índices de gestores de compras (PMI) del pasado viernes en Alemania, la moral de la patronal germana se contrae y pone fin a cuatro meses consecutivos de recuperación del optimismo de los empresarios teutones, desde los mínimos de 9 años marcados en agosto, en los 94,3 puntos. Y lo hace por sorpresa. El subíndice que mide las expectativas de negocio de los empresarios de la cuarta economía del planeta muestra una corrección frente al avance hasta los 95 enteros vaticinado por el consenso de los analistas. Solamente el índice IFO de condiciones actuales logra mostrar un mínimo avance de tres décimas, desde los 98,8, hasta los 99,1 enteros, pero se queda también por debajo de las expectativas de los inversores, que esperaban un avanza de al menos hasta los 99,2 puntos.

El experto Klaus Wohlrabe, durante la presentación del informa, ha aseverado aún así que existen razones para ser «cautelosamente optimistas» en relación con la economía alemana. Según ha detallado, el sector industrial comienza a mostrar una «lenta» recuperación y las «incertidumbres» se han reducido en los últimos meses, ayudado por la clarificación de la situación en torno al Brexit y el acuerdo comercial entre Estados Unidos y China.

Así las cosas, el instituto prevé ahora que el producto interior bruto (PIB) de Alemania se expanda un 0,1% en el último trimestre de 2019, y que el ritmo de crecimiento acelere otra décima con el cambio de año, para anotarse un avance del 0,2% en los tres primeros meses de 2020.