Economía

Croacia pesca en aguas de Baleares y se lleva su turismo náutico

Croacia pesca en aguas de Baleares y se lleva su turismo náutico

Desde hace unos años, las Islas Baleares han ocupado el podio del turismo náutico, uno de los subsectores ligados al turismo que más crecimiento ha experimentado y que se sale del esquema tradicional del modelo de sol y playa. Mueve decenas de millones de euros cada verano, actualmente mantiene de forma oficial a más de 350 empresas en las Islas y está copado por el mercado centroeuropeo, especialmente por el alemán.

En las empresas dedicadas al alquiler de embarcaciones, mayoritariamente veleros de esloras medianas, no grandes yates, el teléfono no deja de sonar estos días. "Nos llaman nuestros clientes para cancelar o posponer sus reservas hasta el año que viene". La situación es dramática. "El daño es brutal, estamos completamente parados", explica José María Jiménez, experimentado empresario del sector y representante del chárter náutico en la patronal de empresarios marítimos.

En estos momentos, con la prohibición de navegar libremente entre costas de diferentes municipios y con la imposición de una cuarentena de 14 días de aislamiento a cualquier extranjero que llegue al país sin motivo justificado, no sólo está en dique seco toda la flota de barcos. Sino que además se está produciendo un fenómeno inédito: se está desviando el turismo al principal competidor, Croacia.

Fuga de flotas

Algunas empresas multinacionales que operan en Baleares se están llevando sus flotillas de barcos a las costas croatas y utilizan claramente como gancho comercial el hecho de que allí "no hay 14 días de cuarentena", a diferencia de lo que sí ocurre en España. Así lo hacen constar claramente en sus anuncios.

"Nuestros clientes alemanes no lo entienden, quieren venir a Baleares cumpliendo todas las precauciones, pero no pueden". Eso pese a que "en sus ciudades de origen la situación sanitaria ha sido mejor que en España", analiza el portavoz de los empresarios dedicados al chárter náutico, que denuncia el colapso de un sector "que no es para ricos y que emplea a más de 3.000 personas en las Islas".

"No somos unos inconscientes y entendemos que se tuvieran que cerrar las fronteras por cuestiones sanitarias, pero creemos que ahora es un error imponer cuarentenas por criterios geográficos y no sanitarios", agrega. "En ciudades como Hamburgo, por ejemplo, la incidencia ha sido menor que en muchas regiones de España".

Esta idea conecta con la principal reclamación del sector turístico balear: la de crear un corredor aéreo con mercados emisores como Alemania, con cuyo gobierno se está intentando alcanzar un acuerdo desde las Islas para poder empezar con pruebas piloto a partir del próximo 15 de junio. Sin embargo, el tiempo corre en contra del archipiélago y a favor de otros destinos. No sólo Croacia.

Entre el domingo y el jueves de esta semana las autoridades policiales de Palma se han visto obligadas a expulsar a siete alemanes que llegaron al aeropuerto de Son Sant Joan sin motivo justificado. Una de ellas era una mujer con un bebé de dos años de edad. Todos fueron obligados a volver a su país de origen.