Economía

Cómo es el salario mínimo en otros países europeos: distinción por edad, comisión de expertos, convenios...

Cómo es el salario mínimo en otros países europeos: distinción por edad, comisión de expertos, convenios...

Gran parte de los países europeos también tienen un salario mínimo establecido, aunque su determinación viene precedida de análisis técnicos mientras los nórdicos y Suiza no cuentan con esta figura sí pactan las retribuciones por convenios

El acuerdo presupuestario entre el Gobierno y Podemos que, contempla entre otras medidas la subida del Salario Mínimo Interprofesional (SMI) a 900 euros y cuyo impacto presupuestario ha sido estimado en 340 millones de euros y que representará 164 euros más al mes durante 2018 ha devulto al debate la utilidad de este instrumento vigente en varios países europeos de nuestro entorno, aunque con características diferentes respecto al carácter universal que posee en España.

Por ejemplo, según ha comentado el profesor de Análisis Económico de la Universidad Autónoma de Madrid (UAM) Marcel Jansenn, en Holanda el salario mínimo está escalonado según la edad. Por ejemplo, el correspondiente a los adolescentes de entre 16 y 18 años es un tercio del mínimo del de los mayores de 23 años, que puede alcanzar los 1.594,20 euros al mes en términos absolutos (medido en 12 mensualidades, según Eurostat). Lo que equivale a un salario bruto mensual para los holandeses más jóvenes de unos 531,4 euros. Muy inferior al SMI español en vigor de 858,55 euros. Posteriormente, la situación se revierte.

Se da la circunstancia de que España hasta 1998 también diferenciaba por edades, ahora hay uno único para adultos o adolescentes. Al respecto, Jansenn ha sostenido que se suprimió con el argumento de «evitar que los jóvenes compitiesen en salario». Lo que, en su opinión, pierde validez «cuando queremos subir el SMI con valores comparables a países nórdicos».

La distinción por edades, «de salarios medios generosos para profesionales adultos tiene como fin evitar el impacto negativo sobre los más jóvenes», es compartida por otros países europeos como Alemania. En esta línea, por ejemplo, al introducir el salario mínimo en 2015 se excluyó del mismo a determinados colectivos como los aprendices, los desempleados de larga duración durante seis meses, los menores de edad o los temporeros del campo. El objetivo no sería otro que facilitar a estos colectivos el acceso al empleo.

En cambio, en países como Francia o Reino Unido el SMI se fija igual que en España por ley y este es universal. Sin embargo, con un matiz esencial: la decisión se basa en un análisis previo elaborado por una comisión de expertos u organismo similar y la subidas son progresivas, no se adoptan de forma arbitraria o por motivaciones políticas. Por ejemplo, en el caso inglés, existe la Comisión de Salarios Bajos que ha invertido en diversos proyectos de investigación y análisis, alentando para ello a la oficina nacional de estadística correspondiente. El fin no es otro que adoptar la mejor resolución con la mayor información disponible.